miércoles, junio 28, 2006

S.O.S.


Agradecería asistencia técnica para poner los links de los blogueros habituales. Mi paradigmático analfabetismo informático me impide hacerlo por mí misma. Juro que lo he intentado.

Experimento


Hay escritos masculinos y escritos femeninos. Creo que resulta fácil identificar ambas formas de escribir. Pero ¿es posible imitar el tono de uno y otro?

Por usar un ejemplo fácil: Henry Miller y Anais Nin. Ambos se comparten, pero la forma de narrar es completamente distinta. Miller es masculino y Nin femenina.

He hecho un pequeño experimento, aunque no sé si he conseguido el tono.

Ahí va:


Es un pié imperfecto y, por ello, más atractivo.

Estoy con el gandul de mi hijo comprando calzado. Aburrido me tiene. No menos cinco pares de botas de distintos modelos y colores se amontonan en sus cajas. Mientras se decide, miro alrededor.

Y allí está el pié, con ese pequeño defecto que lo hace más entrañable: el dedo meñique se alza por encima de los demás, como reivindicando su importancia.

Pertenece a una pierna bronceada, con un tobillo fino, pantorrilla justamente carnosa y una rodilla de perfil suave. La chica del pié, quizá algo mayor que mi hijo, lleva un short que deja ver unos muslos morenos, fruto de horas de sol y crema bronceadora.

La chica no se avergüenza de su pié ligeramente defectuoso. Se prueba sandalias que exhiben el meñique vanidoso, como si se enorgulleciera de ese detalle que la hace diferente de cualquier otra y que cualquier otra, menos segura de sí misma, ocultaría.

Sorprende mi mirada y me responde con un mohín de fastidio. Noto que la sangre se agolpa en mi cara: me ruborizo como un crío.

- Venga, decídete de una vez –le espeto a mi hijo- no vamos a estar aquí todo el día.

martes, junio 27, 2006

Brasil-España (ciencia ficción próxima)


El comité de contraprogramación está reunido.

- No podemos permitir –grita el director general- que se nos caiga la audiencia el sábado. Llevamos un mes fatal con el dichoso Mundial.

- Pero eso ya se sabía, tendríamos que haberlo previsto.

- ¿Quién coño iba a prever que España iba a pasar holgadamente? Si hubiera pasado por los pelos la audiencia estaría menos esperanzada. Pero encima la jodía selección ha ganado a Francia. Nos han hecho pero bien la puñeta.

- A ver, ideas para competir contra un Brasil-España.

- ¿Un telemaratón benéfico?

- ¡Tú de dónde has salido, imbécil! Entre adoptar un niño de Sudán y el Brasil-España ¿qué verías? Pues no se hable más.

El director de programación apunta el nombre del pringaillo que ha tenido esa ocurrencia.

- Venga, venga, ideas …

- Podemos hacer un especial Salsa Rosa …

- Sí, eso: Belén Esteban lo cuenta todo. Preparamos un buen guión y tal. A la chica se le va la lágrima.

- ¿Qué coño va a contar a estas alturas? ¿Qué se lava las bragas con woolite? No me jodas.

- Bueno, podemos ponerla morada de dulces y que le de un coma diabético en el plató … Sería la bomba.

- Más ideas, pero deja esa en la reserva, podría funcionar si no se nos ocurre nada mejor.

- ¡Lo tengo, lo tengo!!!!

- A ver.

- ¿Y si hacemos como cuando Lola Flores?

- Eso ya está sobreexplotado, gilipollas.

- No, déjame explicarte. Un Salsa Rosa monográfico dedicado A La Más Grande. Contratamos a un actor en paro y que cuente que fue su amante secreto, el amor de su vida … etc.

- Pero tío, ¿tu quieres que nos cierren la cadena? Nos ponen una demanda que nos hunden.

- Espera. No se daría ningún nombre propio, pero todo el mundo imaginaría de quién se habla.

- Pero será fácil de desmentir …

- Bueno, sí, pero a posteriori. Y si hay llamada telefónica en antena ya sería la hostia. Además al día siguiente todos los críticos de tv nos podrían verdes. Más publicidad gratuita.

- Ok. Que los servicios jurídicos se pongan a trabajar en todas las hipótesis y conciban un plan para minimizar el riesgo de demanda. Producción que busque un actor creíble. Y quiero un guión aceptable encima de mi mesa esta misma tarde. Comercial que se ponga a trabajar en un spot de autopromoción y programación que adelante media hora el Salsa Rosa para que esté en marcha cuando empiece el partido.

- ¿Y sorteos?

- Sí, claro, machacad con mensajes sms, no sé, sortead un viaje a la República Dominicana o algo así.

- Así me gusta, que trabajéis: todo por la audiencia

lunes, junio 26, 2006

De “negros”, plagios y otros frikies literarios


El domingo por la noche topé con un programa de debate que, por una vez, me sorprendió gratamente. No es que fuera el “no va más”, pero tenía cierta dignidad y el tema era interesante.

Me sorprendió, digo, porque se emitía en Canal 9, televisión autonómica cutre por antonomasia dedicada a ensalzar los fastos de nuestros más cercanos gobernantes y con una programación incluso floja para espectadores de cotolengo.

Pero hete ahí que haciendo el último zapping nocturno me veo en pantalla a mi librero de cabecera y a un antiguo colega de profesión, bien conocido por su ironía.

El tema iba, como indico, de la proliferación de figuras metaliterarias en la industria editorial.

Pusieron un reportaje en el que un “negro” explicaba su trabajo de escribir libros para satisfacer el ego de otros. Desde biografías que paga el personaje hasta encargos de editoriales que luego firmarán trabajadores de ese nuevo oficio conocido como “famoseo”.

El “negro” decía estar satisfecho de su trabajo, ya que le pagaban por lo que le gusta hacer: escribir. Lo único a lo que había tenido que renunciar era a su vanidad y, al parecer, no le había importado demasiado.

Salió, brevemente, el caso de la ínclita AR y se comentó que se habían vendido más libros después de destaparse el escándalo que antes.

Mi librero señaló que la gente que compra ese tipo de libros, en los que el reclamo es el personaje, son básicamente analfabetos funcionales. Expresó sus dudas de que llegaran a leer el texto.

También se habló del reverso de la moneda, los famosos que prestan su nombre, previo pago, para aparecer como autores de una bazofia de esa índole. Y lo hacen con total descaro, sin preocuparse siquiera de lo que se publica ni tomarse la molestia de leer (en el hipotético caso que sepan leer)

Se sacó a colación, como sospecha casi evidencia de la existencia de “negros”, del caso de César Vidal, que en sólo un año ha publicado no recuerdo ahora si la cifra fue 7 o 17 volúmenes. No me he molestado en leer a ese señor, entre otras cosas porque no suelo tomarme la molestia de leer a autores españoles contemporáneos.

La situación editorial actual –dificultad en publicar, títulos olvidables, marketing agresivo, desprecio de la calidad- creo que ha propiciado la explosión del fenómeno blog. Y desde luego me encanta. Me encanta poder leer buenas historias escritas con ingenio. Pero me indigna que esas obras –fruto de la mente de escritores faltos de vanidad, que no “negros”- queden para unos pocos.

Herodes(a)

Juro que no recuerdo haber sido tan pesada en ninguno de mis dos embarazos. Llevo exactamente 35 semanas y media soportando las náuseas de una preñez que no es la mía. Igual exagero, de acuerdo: descontemos los días entre el coito y el resultado del predictor. No más de siete.

Náuseas por la mañana, a la hora del almuerzo, por la tarde … Exactamente las 9 horas de mi jornada laboral.

Náuseas explicitadas a los colegas del trabajo. Náuseas descritas a familiares. Náuseas narradas a amigos y conocidos. Náuseas detalladas a cualquier cliente o proveedor que se acerca al despacho o es tan imprudente de llamar por teléfono.

Debo tener ya varices esofágicas de tanto vómito.

Náuseas, para más coña, paternas.

El padre moderno –presunto y todavía futurible en estos momentos- no tiene otro tema de conversación más que el nasciturus. ¡Ni siquiera el misterio sobre el peso de Ronaldo es capaz de sacarle de su monotema!

He asistido a la compra de la cuna, el cochecito, la silla para el coche, la canastilla … varias veces, una por cada llamada telefónica que ha recibido o efectuado en las últimas 38 semanas. Sé de memoria todas las características, ventajas y utilidades de cada objeto infantil.

El ínclito embarazado, además, se busca aliadas. Ha localizado a todas las preñadas de la empresa e intercambia información, opinión, sensaciones, datos, cotilleos, rumores … a lo largo del día. Las embarazadas, las muy cretinas, se sienten halagadas con esa supuesta preocupación y le dan cuerda, cuando él lo único que quiere es reafirmar su virilidad: VOY A SER PADRE

Y no un padre cualquiera, vivedios: PADRE DE UN VARÓN.

No tengo escapatoria. Me tocará soportar el parto; la salida del hospital; la primera meada, la primera mierda … la primera sonrisa, el primer balbuceo, el primer diente.

Empiezo a desarrollar el síndrome de Herodes por transferencia: matar al padre.

De momento, los auriculares de la iPod me acompañan en todo momento. Marilyn Manson mObscene.

También puedo cerrar la puerta del despacho, pero me parece una grosería.

Soy consciente de que no estoy sola en mi lamento. Otros compañeros están también hastiados de este monólogo interminable, pero disimulan mejor (Un día cualquiera en Texas en la iPod y sus cinco niños degollados, claro) o son mas tolerantes o, sencillamente, no tienen ganas de bronca.

Bueno, no disimulan tanto, aunque son tan sutiles que el empecinado padre no se da cuenta: “Seguro –afirma una compañera- que será tan guapo como el padre y tan inteligente como la madre”.

jueves, junio 22, 2006

Cabreo


Hoy estoy especialmente cabreada. El motivo, la aprobación de la nueva Ley de Propiedad Intelectual. Proclamo que soy una delincuente. Bajo música de la red –y la comparto- sin pagar más que la conexión de adsl.

La nueva LPI me va a cobrar, por ejemplo, por grabar mis propias fotos en un cd. Por poner en una memoria usb mi trabajo. Por descargar en mi pc las fotos de mi cámara digital. Por escanear las fotos de mi cámara analógica. Por enviar una foto a través del móvil …

Tengo serias dudas, además, de cómo se va a distribuir la recaudación ¿Me tocará a mí algo si alguna de mis fotos aparece en otro soporte? Me temo que no.

A mí no me importa pagar por la música, pero que alguien me explique cómo consigo la discografía de Parálisis Permanente si no es en la red. O la de Joy Division.

Que me digan como consigo películas que están descatalogadas y que no hay esperanzas que se reediten.

Además parece que los bucaneros de la SGAE atemorizan de tal manera a los políticos que estos sin rechistar les lamen el culo. Y si hay una sociedad poco transparente, esa es la SGAE.

Maldición eterna a la SGAE, al canon y a esa pandilla de filibusteros.

miércoles, junio 21, 2006

Lecturas veraniegas recomendadas por un lector imperfecto


Mi librero para las tardes soñolientas de estío recomienda lo siguiente (inserto aquí una apostilla, muchas de sus recomendaciones no sé si las hace por remarcar un hecho diferencial o qué demonios)

Mala gente que camina (B. Prado)
Pigtopía (K. Fitzgerald)
Brooklyn Follies (P. Auster) Me encanta
La vida es un tango (L. Lunar)
Si nadie habla de las cosas que importan (J. McGregor) Me apetece
Cosas que debes saber (A.M. Homes)
Manual práctico del odio (Ferrez)
Antes de que hiele (H. Mankell)
Gordo (J. Ruiz Mantilla)
Una cama de la nieve (R. Haring)
American Baby (J. Budnitz)
Voracidad (J.Bas)
Desvarío amoroso (W. Ganazino)
El buscador de guacas (L. González)
Tratado de ateología
La hora estelar de los asesinos (P. Kohout) Lo leí por mi fascinación praguense y por una recomendación calurosa, pero sobran personajes, situaciones …
Mi vida secreta (Anónimo)
Mexicali City Blues (G. Trujillo)
El museo del perro (J. Carroll)
Chourmo (J.C. Izzo)
Esto no puede acabar así (M. Arranz)
La reina sin espejo (L. Silva)
La catedral del mar (I. Falcones) En mi opinión, sin haberla leído, huirrrrrrrrrrrrrrrrrrr
Deshonrada (M.Mai)
Los europeos (R. Azcona)
Abril rojo (S. Roncagliolo) Lo he leído y me parece un bluffffff-plafffffffffff
El estrecho rincón (W. Somerset Maugham)
La ciudad de los herejes (F. Andahazi)
Zigzag (J.C. Somoza)
Cielo de tanto (E. Osorio)

This is all folks!

martes, junio 20, 2006

Para Kafkaprocesado

Propuestas para definir al lector perfecto


El pasado viernes acudí, como todas las semanas, a recoger mi aprovisionamiento semanal de lectura a mi librería de cabecera. Cuando llegué a casa vi que el librero había incluido en la bolsa el folleto de sus recomendaciones particulares para el verano. El folleto incluía las siguientes “Propuestas para definir al lector perfecto” y como tal la reproduzco.

“El lector perfecto …
… sabe que la lectura requiere comodidad.
… no lee best-sellers
… jamás dice que ya no le caben libros en casa.
… nunca lee para entretenerse.
… sabe que no existe la literatura masculina o femenina.
… no ve nunca los programas de Sánchez Drago.
… sabe que la lectura provoca sentimientos y los controla.
… sabe que los libros le darán algunas respuestas y muchas más preguntas.
… no sabe quién es el franquista Pío Moa.
… sabe que un buen escritor puede escribir un mal libro.
… también sabe que un mal escritor jamás escribirá un buen libro.
… nunca pregunta en una librería si hacen fotocopias.
… recomienda a sus amigos los libros que le han gustado.
… no dice que lee mucho porque sabe que nunca es suficiente.
… sabe encontrar los rincones ocultos de las librerías.
… jamás dice que los libros son caros; los encuentra baratos por lo que recibe a cambio.
… lee como si todos los libros fuesen obra del mismo autor, anónimo.
… no sabe la cantidad de libros que tiene.
… no juzga un libro por su cubierta.
… es al mismo tiempo ateo, agnóstico y politeísta.
… no tiene nacionalidad.
… va cambiando de gustos con la edad lectora.
… utiliza los cinco sentidos cuando lee.
… siempre comienza un libro como un escéptico y puede acabarlo como un crédulo.
… escribe, subraya, anota y arruga los libros.
… no necesita acabar un libro para saber que es malo.
… puede enamorarse de los personajes de un libro.
… gusta del engaño y la mentira.
… es un escritor frustrado consciente de sus limitaciones.
… sabe que el escritor que se suicida por no publicar es un gilipollas.
… no le interesan los géneros literarios.
… jamás podrá serlo sólo con buenas intenciones.
… se deja aconsejar por su librero.
… es capaz de leer a Vargas Llosa y apreciar su prosa.
… intuye que todavía no ha leído el mejor libro de su vida.
… siente oleadas de placer cuando entra en su librería preferida.
… acumula capas de memoria con cada nuevo libro.
… tiene a la censura como su principal enemigo.
… el lector perfecto sabe que el lector perfecto no existe."

Hasta aquí el texto del librero. No estoy de acuerdo en todo, pero me parece un punto de partida para una reflexión.

lunes, junio 19, 2006

Boutade


Yo maté a un cantautor.
Lo confieso.
Un día me harté de oir
las mismas palabras,
de escuchar la tristeza y
la grandeza del amor
Me harté de canciones
que hablaban de la fraternidad universal,
de la dignidad de la pobreza,
de amores miserables.
Un día me cansé de buenas intenciones.
De canciones que hablaban de paz.
De palabras que trataban de conmoverme.
Ese día, lo confieso,
maté a un cantautor,
de esos que arrastran una voz melancólica,
que balbucean los versos,
que dicen quieren cambiar al mundo.
Le maté y cientos de jodidos mecheros se prendieron

miércoles, junio 14, 2006

Costumbres


Tengo la penosa sensación de que empiezo a parecerme al entrañable –e insoportable- abuelo Cebolleta. Juro que intento no contar batallitas, pero a una ya le queda más pasado que futuro.

Entiendo que la vida ha cambiado y, por supuesto, las costumbres. Pero me cuesta aceptar que la mejor forma de pasar el tiempo de mi hija pequeña sea tener un teléfono permanentemente colgado a la oreja. Máxime cuando la interlocutora vive a 3 minutos andando y no hace más de media hora que se han visto.

También me cuesta admitir su absoluta indiferencia por la letra escrita que no esté en una pantalla de móvil o de ordenador. Salvo las exigencias docentes, claro.

Aseguran que el ejemplo de la familia es fundamental para la creación de aficiones en los jóvenes. Y me pregunto, en una casa donde hay cerca de cinco millares de libros y que no son de adorno, ¿en qué hemos fallado?

Me asiste cierta esperanza en un cambio de actitud. Su hermana mayor mostró la misma indiferencia hasta no hace mucho tiempo y ahora pide sugerencias lectoras. Le encantan las novelas de aventuras y ya se ha trajinado Mosqueteros y Condes de Montecristo, algo que yo leía con 10 años menos de los que tiene ella. Pero más vale eso que darse con un la esquina de una mesa.

Tampoco es preciso forzarla. Ya se pasa el día con la cabeza llena de fórmulas bioquímicas y ecuaciones de termodinámica. Mejor un poco de acción y relajación.

domingo, junio 11, 2006

(Des)esperar


Hace algunos años compramos varias plantas para el jardín para sustituir algunas que habían muerto y, también, para rellenar algunos huecos.

Me empeñé en un lilero y camelias. También plantamos rosales, romero, espliego, una morera …La cuestión es que ni el lilero ni las camelias prosperaban. El lilero tenía cuatro hojas mustias y no florecía. La camelia amarilleaba y tampoco daba flor.

Durante algún tiempo sobrevivieron más mal que bien. No acaban de marchitarse, pero tampoco mejoraban. Tenían un aspecto miserable a pesar de los cuidados, los riegos …

Un par de inviernos atrás tiré la toalla. Una mañana apareció todo helado. Las hojas de limonero estaban quemadas, la morera perdió todas las hojas y, por supuesto, los dos motivos de mis afanes parecían irrecuperables.

Dejé de prodigarles cuidados.

A la siguiente primavera el lilero me sorprendió con unos cuantos brotes. La camelia presentaba el mismo aspecto agónico de siempre.

El jueves pasado, dos años y pico después del desastre, la camelia me sorprendió cuajada de esas hermosísimas flores blancas y el lilero exhibía orgulloso un par de racimos de pétalos.

¿Será que cuando dejamos de esperar, de confiar, de esforzarnos las cosas se solucionan? ¿Es nuestra obsesión un obstáculo?

Un antiguo amigo me dijo en una ocasión: “El secreto está en esperar sin esperanza”.

miércoles, junio 07, 2006

Nadal


Me gusta el tenis. No sólo cuando las grandes gestas. Siempre.
No sólo sobre tierra batida, sobre cualquier superficie.
Tengo mis ídolos, claro.
Me encanta Nadal. No es el mejor jugador del mundo, lo bueno es que lo sabe. Sin embargo tiene tantas virtudes que a poco que mejore le guindará el puesto a Federer (ése sí que es bueno)

Como dice su tío Tony, Rafa sólo es el mejor pasador de bolas. Lo que ocurre es que el tío Tony calla algunas cosas.

Por ejemplo, su concentración en el juego. Nunca pierde la intensidad de juego, no se distrae. No “se le va la olla” como nos tienen acostumbrados otros jugadores (Moya, por ejemplo, que puede ir ganando dos sets arriba e irse del partido con total tranquilidad)

Tiene un poderío físico increíble. Aguanta partidos de cinco horas. A veces creo que gana a sus rivales por agotamiento.

Su hambre de ganar. Debe ignorar el significado del verbo rendirse. Es combativo como un kamikaze.

Otra de sus virtudes es que acaba desesperando al contrario. Se erige como un muro infranqueable. El rival sabe que tiene que ganar el punto media docena de veces antes de apuntárselo y, aun así, muchas veces cae del lado de Nadal.

Me gusta además su buena educación, su disposición a atender las firmas, las fotos, las preguntas de la prensa … aunque a veces se le vea tan despistado como un pato en un garaje.

En diciembre de 2000 asistí como fotógrafa a la final de la Copa Davis contra Australia en el Palau de Sant Jordi. Es un incordio ir a hacer fotos cuando a uno le lleva la afición: estás más pendiente de coger una buena imagen que de ver el partido, que solo puedes seguirlo a rachas.

Cuando se hizo entrega, por primera vez, al equipo español de la célebre ensaladera, en medio de la pista, entre la vorágine de gritos, saltos, abrazos … el abanderado español, a unos metros de distancia de los héroes del día, les miraba con un gesto de admiración y envidia.

Unos años más tarde sería él quien levantara el trofeo.

martes, junio 06, 2006

666


Anda la peña revolucionada: hoy es el Día de la Bestia.

Para empezar ¿qué o quién es la Bestia?

Hay muchos candidatos, pero creo que el que resultaría más votado es Bush Junior.

Claro, que Bush Junior apostaría por Chávez, Castro, Sadam, el ayatollah iraní (ustedes disculpen pero entre Jameinis, Jomeinis … me hago un lío) y Morales.

En fin, que no sería una Bestia, sino múltiples opciones.

¿Y por qué el DÍA? ¿Según que calendario? Igual los chinos no tienen Día de la Bestia, ni los árabes … habrá que saber aquellas culturas que, directamente, pasan de agendas y se rigen por estación de lluvías/estación de sequía; estación de pesca/estación de recolección. Quedan pocas, lo admito.

A la sombra del Día de la Bestia se publican disquisiciones sobre el Apocalipsis. Para mí que el autor se puso de vino de resina hasta el cogote y escribió el libro en un ataque de delirium tremens. ¡Menuda creatividad! Es surrealismo puro.

Y estrenan una nueva versión de La Profecía con la aparición estelar de Mia-Rosemary-Farrow. Así que la madre del anticristo en La Semilla se convierte en la niñera del mismo ya crecido. ¡Vaya empanada!

Creo que hoy compraré un cupón de la once que sea el 666. Por cierto, ¿si mando un sms al 666 con la palabra diadelabestia … me mandarán al móvil tonopolitonosonitono?

lunes, junio 05, 2006

Montones


En la mesita se amontonan los libros. Debe haber siete u ocho volúmenes. Unos leídos, otros abandonados y algunos en proceso de deglución. Pavese –lo intento, lo intento, pero resulta tan oscuro …- Celine –no sé porque sigue en la pila, si está terminado- McEwan, Amis, Dexter –qué decepcionante- Musil y su previsible Torless; por último, Lodge y su descarnado Henry James.

Nunca me ha interesado James. Leí hace tiempo “Otra vuelta de tuerca”, como todo el mundo, supongo. Es tan sumamente pedante … Pero debo reconocer que es casi perfecto. Sin alma, pero casi perfecto. La lectura de la pseudobiografía que ha editado Lodge me despierta cierto interés por HJ. Buscaré en las estanterías alguna obra suya que, con toda seguridad, tendré en alguna edición barata.

No puedo evitar que James me haga recordar alguna de las primeras lecturas de las que tengo memoria: Mujercitas. Ese turismo europeo de los ricachos de Nueva Inglaterra; esa manía de hacerse acompañar por jóvenes casaderas pobretonas. Pero claro, entonces yo no veía esas similitudes, sino que me veía como Jo March, mi heroína.

Que vínculos tan extraños: JH y Louise May Alcott. Aunque creo que ambos tenían un público femenino, en un caso de jovencitas con ínfulas literarias y algo silvestres y en el otro algo más desencantado y depresivo.

Sigo. También, ocultos entre otros títulos, hay dos libros de poesía. El Manual de Infractores de Caballero Bonald –algunos versos son hermosos hallazgos- y una antología de poetas suicidas. Resulta más conmovedora la vida de los suicidas que sus poemas.

Cioran y Bertrand Russell comparten su propio espacio, uno encima de otro. Tan incompatibles, tan simétricos. Ética y nihilismo. Dios en cada página de uno y hombre en la del otro. Poesía por un lado, didáctica en el otro.

¡Ah! Y un hermoso libro que empiezo a aprenderme de memoria, el de los rascacielos de NYC que compré en la Triennale de Milán. Un día de estos sacaré mi plano de Manhattan y marcaré la ruta que seguiré para visitar aquellos que más me gustan. Ya conozco, por supuesto, el Chrysler, el Empire y el Chanin, pero me faltan el de la CBS, por ejemplo, de Saarinen, que es arquitectónicamente ejemplar. O el Pan Am de Gropius (aunque está fusilado directamente del Pirelli de Milán concebido por Gio Ponti) …. No me enrollo más, creo que es excesivo para un solo post.

viernes, junio 02, 2006

Historias de amor


En la librería de la que soy cliente me entregan un folleto –con el diseño más horroroso que se pueda imaginar- con recomendaciones lectoras primaverales. Cada trimestre saca uno con un tema concreto. En esta ocasión le toca a grandes historias de amor.

Repaso la lista de lecturas recomendadas, así como los comentarios. Algunos son obvios, claro: Romeo y Julieta.

Sigo. Cartas de una monja portuguesa (ni idea); Las Amistades Peligrosas … hombre, de amor amor … Menos mal que hicieron la película, porque la novela me pareció un auténtico coñazo. De Jane Austen Sentido y Sensibilidad y Orgullo y Prejuicio; lo confieso, ni idea.

Nuestra Señora de París, Víctor Hugo. Pues tampoco lo he leído. Menudo desastre y todavía no he terminado la primera parte del folleto.

¡Por fin! Cumbres borrascosas. Pero hace tanto que la leí por última vez que debería darle un nuevo vistazo.

La dama de las camelias. No. Cuentos de amor victorianos. Enorme interrogante.

Empieza la lista de adúlteras. Anna Karenina y Madame Bovary. Falta La Regenta para completar el trío. Ann Verónica de HG Wells. ¿Cómo puedo ser tan ignorante? Empiezo a preocuparme seriamente.

Veinte poemas de amor. ¡Hombre! Puedo presumir que hasta me han recitado alguno de ellos a altas horas de la madrugada … Me gusta cuando callas porque estás como ausente …

El amante de Lady Chatterley. Eso es literatura erótica, mon petit lapin. Orlando; el caso es que Virginia Woolf me resulta un tanto repelente. No me atrevo con ella. Memorias de Africa (no tengo nada que comentar) Retorno a Brideshead. Bueno, Waugh me encanta, claro está (y Jeremy Irons). Doctor Zhivago (cero sobre cero) La espuma de los días. Adoro a Boris Vian. Incondicionalmente.

Bella del Señor. ¡Qué fiasco! Ada o el ardor. Lo reconozco, Nabokov es una enorme laguna en mis lecturas.

Maurice, de Foster … Otro postvictoriano. Carta a una desconocida, lo leí de pequeña. El amor en los tiempos del cólera y Del amor y otros demonios de García Márquez: no es santo de mi devoción.

Arráncame la vida, de Mastretta. Ni idea. Como agua para chocolate; me suena de una peli. El amante de la China del Norte. La Duras me carga. Escrito en el cuerpo. (¿Quién demonios es Winterson?) y Locura de McGrath (idem)

Por fin, algo que conozco: Seda de Baricco. Vale. Me sorprendió al principio. Ahora ya menos. Concluye la lista con Cuentos de Mujeres Solas de varios autores.

No me seduce nada. Debo estar incapacitada para la novela emocional.

jueves, mayo 25, 2006

Hedy


El viernes fui a mi librería de cabecera. El día anterior, en Barcelona, pasé por La Central de la calle Elisabeth y estuve curioseando entre sus mesas. Me gustó que tuviera -nada más entrar- libros alejados de las mercancías al uso.

En la primera o segunda mesa ví algunas ediciones de esas que enseguida me llaman desde la portada. Resistí la tentación de comprar nada en La Central. No me gusta ser infiel a mi diminuta librería de siempre.

Así que al día siguiente, ya de vuelta en casa, me adentré en el minúsculo local y busqué en su única mesa central –que prácticamente ocupa toda la superficie que dejan libres las estanterías- el volumen que me atrapó. El caso es que no lo ví y pregunté al dependiente de cara de gnomo por él. Me aseguró que lo tenían y tras una breve visita al almacén (si la tienda es mínima, imagino el almacén como un armario empotrado) vino con mi libro.

La portada reproduce un cartel cinematográfico de los años 40. En él aparece quizá una de las mujeres más hermosas que hayan iluminado jamás una pantalla. Pero de una belleza dulce, un tanto melancólica: Hedy Lammar.

Mi atracción por el libro –más bien por la cubierta- creo se fundamenta en una novela de Manuel Puig, “Pubis Angelical” (tendré que releerlo) Puig –cuánto te echo de menos- fabula sobre Lamarr como antes lo hizo sobre Marilyn o Rita.

De aquel pubis me vino el deseo de ver alguna película de la bellísima austriaca, pero ninguna madrugada fui obsequiada con semejante presente.

La actriz ejerció sobre mí un cierto hechizo. Fue una pionera: la primera mujer que apareció completamente desnuda en una película. Descubrí que su breve carrera artística en Hollywood –qué desperdicio- en realidad la liberó para dedicarse a lo que le apasionaba: la ciencia.

Hedy Lamarr era más que un cuerpo deseable, era un cerebro sin parangón, una matemática de primera magnitud. Ella inventó y patentó la conmutación de frecuencias en 1942 que, años más tarde, fue clave para el desarrollo de la industria bélica moderna. Una belleza mortal.

No fue tan fácil, claro. Resultaba increíble que una belleza arrebatadora como Hedy fuera poseedora también de un intelecto único. Pero finalmente su aportación hubo de ser reconocida. Hoy día se utiliza para las comunicaciones inalámbricas, en telefonía móvil, mandos a distancia, comunicaciones vía satélite y, por supuesto, sistemas de dirección de misiles.

miércoles, mayo 24, 2006

Kensington


El polvo mágico de Campanilla se esparció por el Londres tardovictoriano e hizo posible que una explosión de casualidades concluyera en tragedias y grandes hallazgos literarios.

Los nietos del creador de Svengali –un personaje que ya se ha convertido en arquetipo- acaban inspirando el nacimiento de un héroe intemporal y adorado: Peter Pan.Una prima de estos niños se convertirá en una de las novelistas más leídas del siglo XX y, a través del cine, en una fuente de misterio.

¿No está llena de casualidades la historia de la literatura? Un dibujante de Punch escribe un folletón de enorme éxito. Un éxito completamente moderno: se producen artículos con el nombre de sus personajes, desde cocinas a sombreros. Se adapta la obra a ópera y obra de teatro …

Los nietos de George du Maurier solían jugar en los jardines de Kensigton y allí conocieron a un hombre triste y diminuto. Un hombre que se sentía cómodo entre los niños contándoles cuentos que luego se transformarían en otro de los grandes clásicos del siglo XX: Peter Pan.

Barrie adoraba tanto a aquellos niños que los prohijó a la muerte prematura de sus padres.

George du Maurier era posiblemente el amigo más cercano a Henry James. El americano europeizado se retrata como un obseso de la perfección, pero también como un hombre inseguro; elegante, pero envidioso; neurótico y depresivo.

En esos mismos años un dramaturgo triunfaba en los teatros del West End, al tiempo que escandalizaba a la sociedad: Oscar Wilde, con sus comedias ingeniosas, se había ganado el aplauso del público y la reprobación de la sociedad bienpensante.

Al mismo tiempo hacía sus primeros pinitos otro irlandés inmenso: Bernard Show y comenzaba HG Wells, que profundizaría en el género desarrollado por Verne: la ciencia ficción.

lunes, mayo 22, 2006

Lem

He leído mucha ciencia ficción, pero mucha. Sin embargo Lem no llegó nunca a seducirme. Hace unos meses, en La Máscara –mi librería de cabecera- encontré un pequeño volumen deliciosamente editado. Un tomo pequeño, con tapas de cartulina rugosa y un papel marfileño y grueso. Ya tenía otros títulos de esa editorial, El Funambulista, empeñada en sacar al mercado rarezas maravillosas.

Compré el libro más por la editorial y su aspecto que por el autor. “Provocación” se titula. Y me quedé perpleja. Leí el librito, algo más que un opúsculo, en un par de noches. Breve, pero de una magnífica densidad lógica.

Lem parte del artificio de criticar un libro inexistente, una obra que justifica el Holocausto, lo cual ya tiene una buena dosis de sarcasmo, teniendo en cuenta que era judío y sobreviviente al mismo.

Los argumentos utilizados por Lem para “justificar” el Holocausto –hay que estar muy seguro de sí mismo para ironizar de esa forma tan seria y bien construida- están sólidamente fundamentados en la lógica. Es tan demoledor que llega a aterrorizar. Me recordaba aquella frase que Wilder soltó un día durante el rodaje de Berlín Occidente poco después de finalizar la Segunda Guerra Mundial.

Wilder, judío y exiliado, llega de nuevo a la ciudad de sus amores, Berlín. Allí todo alemán con el que se cruza le asegura que él no sólo no fue nazi ni apoyó al Reich, sino que escondió y salvó la vida de dos judíos, arriesgando la suya propia. Wilder, finalmente, respondía con la retranca que nunca le abandonaría: “No me extraña que intentaran exterminarlos, había demasiados judíos”.

La edición de El Funambulista se completa con otro espectacular relato de Lem: qué ocurre en el mundo en un minuto. Es una enumeración exhaustiva, atosigante, invasora, terrorífica … de cuantísimas cosas suceden cada minuto. Avasalla sólo el intento pero, sobre todo, la prodigiosa imaginación de Stanislaw Lem. Ficción, reflexión y escritura genial. Que nadie se atreva a menospreciarle tildándole de escritor de ciencia ficción. Su pensamiento es mucho más profundo, más inteligente y más revelador de esos que se llaman filósofos.

martes, mayo 02, 2006

Monfragüe

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Me vuelvo regañona y exclusivista.

Hace una semana estuve en Monfragüe. Tengo debilidad por ese parque, por la fusión de Tajo y Tiétar, por los fresnos, por el descaro de las águilas y los buitres que se exhiben como si fueran conscientes de que son una atracción. Se saben hermosos, únicos y admirados.

Me repatea llegar al Salto del Gitano y ver 30 motos de gran cilindrada aparcadas justo antes de llegar al mirador. Me molesta profundamente la fila de monovolúmenes en batería repletos de grupos familiares (tíos, madres, primos, hermanos, cuñados …) que alborotan.

Me reprimo cuando un imbécil con barriga cervecera le pregunta a un presunto futuro delincuente si ha traído el tirachinas para hacer blanco en alguna de las rapaces que nos sobrevuelan. Y el muy cretino del futuro delicuente sí ha traído el tirachinas. Afortunadamente los buitres vuelan demasiado alto para la pequeñez mental de sus frustrados agresores.

Otro imbécil fuma delante de un cartel que previene de los peligros de fumar en el parque, encender fuego, dejar basura … etc. Debe ser analfabeto o le importa una mierda provocar un incendio. Ahí está, tan pancho, el cigarro en una mano y una nena de cuatro o cinco años en la otra.

¿Esta gente se merece disfrutar de este paraje? Ni lo aprecian ni lo entienden ni lo respetan. ¿Habría que pasar un examen para tener acceso? Sé que es una postura difícilmente defendible, hay quien la tacharía de antidemocrática. ¿Y qué?