sábado, agosto 02, 2008

Nadal llega a la cumbre en Cincinnati


Cincinnati quedará en la historia profesional de Nadal como el torneo que le dio el número uno. En la madrugada del sábado (hora española) Rafa se coronó extraoficialmente como el mejor jugador del circuíto. Si gana la final del domingo, empezará oficialmente su reinado. Pero si no obtiene el título, da igual. Será la próxima semana o la siguiente. Tomará posesión de su cargo durante el mes de agosto. Eso sí, seguro que le encantará llegar como número 1 a Beijing.

El rival que le ha proporcionado el reinado fue Nicolás Lapentti, ya un veterano –a mí me parece que sigue siendo un crío, pero está a punto de cumplir los 32- que hizo un partido precioso frente a Rafa.

Porque no le regaló nada. Nadal tuvo que emplearse a fondo y entre los dos lograron puntos que levantaron a la grada. Lapentti ha hecho un torneo más que notable. Hasta los cuartos dejó en el camino a Marin Cilic (el croata con el futuro más prometedor), a David Ferrer y a Fernando Verdasco; todos ellos con un ranking muy superior al del ecuatoriano.

Lapentti no le dio a Nadal ni una posibilidad en el primer set, mientras que Nadal tuvo que levantar dos bolas de ruptura. Así llegaron a la muerte súbita, que Rafa supo rentabilizar inmediatamente.

No se rindió Lapentti, pero en la segunda manga Nadal tenía ya la moral por las nubes. Una rotura de servicio en el segundo juego le puso por delante en el marcador, pero en el juego siguiente el ecuatoriano estuvo a punto de recuperar el servicio. Con un 3-0 en el marcador, se vieron algunos de los puntos más bonitos del torneo. Un globo perfecto de Lapentti que dejó pasar Nadal en primera instancia para devolverlo en el borde de la pista con un golpe poco ortodoxo se convirtió en el inicio del festival.

Lapentti subía con eficacia a la red, pero ese carácter indomable de Rafa –que llegaba a todo- le hacía jugar esa pelota de más que siempre le proporciona el punto al español- Y con 4-1 llegó la segunda rotura de servicio para el ecuatoriano y Nadal no dejó pasar la oportunidad. Dos bolas de ruptura en el segundo set, dos bolas convertidas. Eficacia: 100%.

El 6-1 del segundo set es engañoso, porque Lapentti no se dejó ir en ningún momento, pero Nadal mantuvo un nivel de juego más que suficiente para adjudicarse el partido y, de regalo, la destitución del rey absoluto desde febrero de 2004. Tenía que llegar.
Y Moyá hace de las suyas

La decepción del día llegó de manos de Moyá, quien estaba realizando un torneo impecable … hasta que se le fue la cabeza. Desesperó a Murray en el primer set, con un juego potente y preciso. Esa derecha que le encumbró al número uno funcionó en esa manga a la perfección, para desesperación del escocés. Y llegó el segundo set. Y llegó una rotura de servicio que le puso a Moyá el partido en bandeja. Y llegó el relajo de Charlie. Murray recuperó el servicio perdido y le rompió de nuevo el suyo a Moyá. 6-3 en el segundo set y a esperar el tercero.

Y en el tercero, toda la magia que Charlie había desplegado en la primera manga se evaporó y ya no dio ni una. 6-1 para Murray que le mete en una semifinal en las que tendrá que verse las caras con el verdugo de Federer, el gigantón croata Karlovic. Un jugador que tiene dos cosas buenas: un saque asesino y unas piernas que llegan a cualquier rincón de la pista. Y una cosa muy mala: sus 2,08 de altura que no le facilita la devolución de bolas bajas.

Esta madrugada se producirá el décimotercer enfrentamiento entre Djokovic y Nadal, con un resultado de 9 a 3 para el español. A favor del serbio, que la única vez que ha vencido este año a Rafa fue en una pista idéntica a la de Cincinnati, en la final de Indian Wells; en contra, que el hambre de Nadal por rematar la faena y que su nombramiento sea oficial el lunes es infinita.

viernes, agosto 01, 2008

El misterio del gourmet desaparecido

Transcribo de El País
Los Mossos d'Esquadra investigan la desaparición de un ciudadano suizo cuando hacía un viaje gastronómico por los 68 restaurantes distinguidos con tres estrellas Michelin y que fue visto por última vez el 14 de junio en El Bulli de Roses (Girona), según ha confirmado la Policía catalana, que no ha recibido ninguna denuncia al respecto. El gourmet suizo, Pascal Henry, de 46 años, hacía esta ruta apadrinado por el famoso chef Paul Bocuse. Tenía previsto pasar por el País Vasco después de su estancia en Cataluña, aunque no llegó a esta cita, según ha avanzado La Vanguardia.
Henry apuntaba los menús que comía en una libreta a petición de Bocuse, que envió un fax a todos los restaurantes para que dispensaran un buen trato al comensal. Esta libreta se quedó en El Bulli, cuyo director y socio del cocinero Ferran Adrià, Juli Soler, declaró a que Henry "acabó de cenar, dijo que salía un momento a buscar una tarjeta de visita y ya no volvió". Los Mossos se han puesto en contacto con los familiares del desaparecido para recabar información que pueda ayudar en la investigación.
(hasta aquí la cita)

Hipótesis: El suizo, a pesar de contar con una tarjeta platino al tener una suculenta cuenta en un banco idm, hizo un popular "simpa" al ver la cuenta.
Hipótesis 2: Alguien leyó lo que apuntó en la libreta, no le gustó lo que leyó y decidió que iba a parecer un accidente.
Hipótesis 3: Un chef rival de Ferrán Adrià buscó venganza.

Podía seguir con las hipótesis, pero son las 13:56 y en cuatro minutos comienzan mis vacaciones.
En cualquier caso, que buen argumento para una novela policiaca.

Federer no despierta de la pesadilla

El calificativo es pesadilla. Federer, que no había empezado el año con buen pié, está en caída libre desde su derrota en Wimbledon. Mantuvo un alto nivel de juego hasta que perdió la final ante Nadal, donde todavía tuvo serias posibilidades de llevarse el sexto título consecutivo en Londres.

Desde entonces, Federer ha participado en dos torneos, Toronto y Cincinnati. Perdió su primer partido en el Master Series de Canadá contra Gilles Simon (14 en el ranking ATP) y ahora en Estados Unidos el segundo, frente a Ivo Karlovic (22), un jugador que tiene muy poquito más que un primer servicio casi imposible de devolver.

¿Juega mal? No, su saque sigue siendo un seguro; su derecha un peligro; sus boleas mortíferas. Pero sus rivales ya le saben vulnerable. Federer ya no intimida. Hace un año cuando saltaba a la pista con la suficiencia de ser inalcanzable, parecía tener ya medio partido ganado. Eso ya no sucede.

Sus rivales salen motivados porque son conscientes de que tienen posibilidades. Es una cuestión de actitud, algo que se ha esfumado en el suizo. Federer es vulnerable especialmente por su ausencia de orgullo. Hace un año a Roger no le gustaba perder ni a los chinos.

Hoy se ha metido en una dinámica peligrosa y de la que sólo él puede salir. Porque juego tiene, sigue siendo, sin duda, el mejor jugador, el más inteligente, el que elige (elegía) siempre el golpe que más daño hacía al contrario. Pero su seguridad ha huído hacia otros ámbitos y, por el bien del espectáculo, debería salir a buscarla.

Nadal tiene el número 1 a tiro. Tiene que ganar a Lapentti, que no debería ser ningún escollo. En semifinales deberá enfrentarse al ganador del encuentro Gulbis/Djokovic. Ninguno es una perita en dulce y Rafa lo sabe. Si no le puede la ansiedad –y a estas alturas de la película no creo que se deje deslumbrar- puede estar en su segunda final consecutiva.

Y Moyá –a quien el público de Cincinnati adora- está rejuvenecido y jugando maravillosamente.

sábado, julio 19, 2008

A la chita callando

Pues eso, que sin grandes alharacas y en un ambiente tan caínita como el valenciano, resulta que llevamos un año de reconocimientos internacionales en los ámbitos del diseño y de la arquitectura como no se había producido nunca.

Wallpaper, una de las revistas gurú de este mundo, distinguía hace unos meses a tres fabricantes de muebles valencianos: Andreu World, Gandía Blasco y Punt Mobles. Merecidamente, muy merecidamente.

Aunque parezca que el diseño de producto reside en Barcelona, hay empresas en la Comunidad Valenciana que llevan ya décadas marcando el rumbo y estas tres son buena muestra de ello. Andreu celebró el año pasado nada menos que 50 años de existencia, por supuesto que hace medio siglo no se parecía mucho a lo que es hoy, pero Andreu como Punt y Gandía han dado un giro a su producción, a su concepto de empresa cuanto menos tan sorprendente como exitoso.

Gandía, hasta hace unos 20 años, era fabricante textil en Ontinyent. Cuando la firma pasó a manos de los herederos le dieron un cambio paulatino, pero no por ello menos radical. Empezaron a producir alfombras diseñadas por Marisa Gallent, Sandra Figuerola o Lina Vila. Alfombras de algodón estampadas en colores vivos o de sisal. Unos pocos años más tarde empezó la producción de muebles de exterior, para lo que contó con profesionales como Francesc Rifé.

Punt, Premio Nacional de Diseño, también cumplió recientemente 25 años. Algunas de sus piezas son ya clásicos contemporáneos, como la librería “Literatura”. Ha iniciado la colaboración con otras empresas para producir productos más allá del mobiliario, como son los lavamanos “boeing” y ahora con el gigante Tau en la producción de muebles de exterior con cubierta de porcelánico.

Tras el megapremio que supone la triple distinción de Wallpaper, llegó el Premio a la Excelencia Empresarial Príncipe Felipe en su categoría de diseño a la joven firma Viccarbe. Su producción, por ejemplo, equipa a la nueva terminal del aeropuerto de Zaragoza, el restaurante del Centro de Arte Reina Sofía o las tiendas de la firma italiana –que tiene tela la cosa- iGuzzini.

¿Esto es todo? Pues no, porque resulta que los chicos de Cul de Sac han obtenido un Compasso d’Oro por la colección de relojes que han creado para la empresa, también italiana, Lorenz.

Resulta que empresas y diseñadores españoles están trabajando para los glamourosos italianos. Ximo Roca está realizando proyectos para Zalf, del todopoderoso grupo Euromobil.

miércoles, julio 16, 2008

Para qué sirve una Expo


He estado en la Expo de Zaragoza. Es mi primera visita a un acontecimiento de estas características y fue por motivos de trabajo. Después de la experiencia estoy segura de algunas cosas, entre ellas, de la utilidad de una Expo.

Una Expo sirve para que el Inserso –o su equivalente- organice excursiones para tener entretenidos a los abuelos, especialmente a las abuelas.

Me explico. Uno está visitando el pabellón de España del que se ha dicho que es una maravilla arquitectónica. Y el contenido no está nada mal. Lo único que habría que visitarlo, de verdad, para enterarse, a las cuatro de la madrugada, cuando el edificio está libre de beneficiarios de los viajes baratos del Inserso.

Decía que uno está siguiendo la ruta marcada, se entera –o recuerda- las características físico-químicas del líquido elemento (que no sé por qué se le llama así, dado que no es un elemento, sino una molécula formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, o sea, dos elementos- y cuando llega, pongamos por caso, a la tensión superficial, medio centenar de señoras mayores armadas con bolsos y gorritos blancos regalo de una marca de cerveza, señoras que desconocen el concepto de cola, arremeten contra todo lo que se interpone en su camino.

Como no quieres tener un pifostio –que menudas son las abuelas en tropa- te retiras prudentemente hasta que pase la marabunta y puedas seguir con la visita. Vano intento, puesto que segundos después de que ellas hayan abandonado la sala para invadir la siguiente, aparece una nueva pandilla que se hace hueco a base de codazos y empujones. Hay que ver lo que da de sí un bolso bien manejado para abrir hueco.

Digo yo que son viudas, porque los grupos están formados, a ojo de buen cubero, por una proporción de 5 a 1, cinco mujeres por hombre. Ellos las siguen penosamente, testigos mudos y apáticos de tal despliegue de energía.

Las Expo también sirven para las visitas extraescolares y viajes de fin de curso. Los niños van todos con alguna prenda que les identifique, por lo general de color chillón.

Estos grupos son también peligrosos, pero quedan lejos de las añosas vándalas y alanas. Por lo general solo quieren cerveza gratis de la que un mozo reparte armado de un artilugio que se parece sospechosamente a un fumigador hortícola.

Las Expo también sirven –o servían- para que los arquitectos de renombre tengan una obra más en catálogo. Digo servían porque en la de Zaragoza la cosa queda un poco corta en comparación con Sevilla, que es la única con la que podría comparar.

Se supone que los pabellones deben tener algo que ver con el lema del evento, pero en realidad hacen lo que pueden. En Kazahstan te enseñan una yurta y en Polonia te ponen una peli que es como una versión en quince minutos de la sirenita.

En realidad aquello parece una mezcla de Fitur y el mercadito hippie de cualquier ciudad. Hay pabellones enteros que harían las delicias de Les Luthiers y su célebre Adelantado: están llenos de artesanías. Otros, con menos posibles, rellenan el espacio con carteles turísticos.

La Expo también se parece a un parque temático de restaurantes. Tenemos desde cocina tandoori hasta asado uruguayo. No dan abasto. En el de Alemania la cola es fenomenal, más o menos empiezas a hacerla a la hora del desayuno para conseguir mesa en la cena.

Si vas con prisa, como era mi caso, seguramente te perderás lo mejor, porque no puedes emplear dos horas como mínimo para visitar el pabellón de Japón. Y el de España, si no hubiera sido por el hispano tráfico de influencias, tampoco hubiera sido posible verlo.

Una Expo sirve para sufrir un calor aplastante mientras que deambulas kilómetros y kilómetros intentando entrar en algún pabellón que no esté saturado. Y lo jodido es que cuando no hay cola para entrar te da mala espina, piensas –generalmente con razón- que no merece la pena.

La Expo es lo más parecido a la feria de atracciones de las fiestas de verano, más grande, con más arquitectura, mucho más cara y sólo le falta la tómbola y la escopeta de balines para tirar al blanco.

Vale, el pabellón puente está bastante bien y aporta una información de lo más reveladora.

lunes, julio 07, 2008

Federer, diario de un mal año

Más allá del homérico triunfo de Nadal en Wimbledon, más allá de la euforia, no es mal momento para reflexionar sobre el que atraviesa el posiblemente mejor tenista de la historia.

Federer ha ganado esta temporada sólo dos títulos prestigiosos, pero menores: Estoril y Halle. Desde 2003 no había conocido una temporada tan aciaga. Cada año se adjudicaba 2 ó 3 grand slams y tiene en su poder una buena colección de master series.

Su trayectoria impecable hacía predecir que superaría sin problemas los récords de grand slams que ostenta Sampras (14) o de master series (18) de Agassi. Queda aplazado el sueño de ganar los cuatro grandes –como Agassi, también- y mucho más lejos el conseguir un Golden Grand Slam, como Laver en 1962.

De hecho, ésta era la temporada idónea para conseguir esas marcas y superarlas. Este Wimbledon debía tenerlo marcado en su calendario como el que le permitiría superar los cinco consecutivos en poder de Bjorn Borg. Ya no podrá conseguirlo, el año pasado igualó, pero ahí se ha quedado.

Le queda, eso sí, el US Open. Pero, sinceramente ¿estará preparado para no irse de vacío este año? Porque la actitud de Federer ha cambiado. Puede ser consecuencia de la enfermedad que le fue diagnosticada tras Australia, pero físicamente parece encontrarse recuperado.

Más bien parece sentirse desmotivado. Firmó un Roland Garros fantástico porque tenía un objetivo: ganar el grande que se le resiste. Federer ha hecho un Wimbledon de trámite. En la pista se sabe tan superior a sus contrarios que sin apretar el acelerador ganó todos sus partidos en tres sets.

Ante Nadal desplegó una energía que parecía haber reservado para ese momento. Ante Nadal regaló los golpes más increíbles del torneo y jugó a la antigua de saque y bolea cuando disponía del servicio. Fueron momentos mágicos –todo el partido fue mágico- en los que demostró que es el más grande.

Ante Nadal se motiva, gesticula, se da ánimos y grita, algo impensable ante cualquier otro rival.

Pero ante Nadal también le pasó algo. Un algo que debe estar relacionado con la humillante derrota de la final de París. Sí, Federer estaba motivado de jugar, por fin, con alguien que le planta cara, con un verdadero adversario, no con un sparring. Pero el recuerdo de París estaba muy cercano.

La seguridad de su servicio se vió quebrada en tres ocasiones en los dos primeros sets. Pudo haber perdido el partido en el tercero, cuando se vió con un 0-40 en contra y, como es habitual, recondujo el peligro con su eficaz servicio.

Tuvo en contra dos bolas de partido en el cuarto set que salvó más gracias a la ansiedad de Nadal que a sus propios aciertos.
Resistió hasta el decimoquinto juego del último set. Y resistió, pero no pudo con la convicción, la fé y el convencimiento de Nadal de que aquello, ganar Wimbledon, ganar a Federer en su jardín, era posible.

Y jugó bien., jugó bonito, jugó para enmarcar. Las boleas bajas que casi siempre entraban, derechas inapelables, saques inalcanzables … Jugó como no había jugado jamás en Wimbledon. Y perdió.

Algo ha cambiado en Federer y no para bien. Podría ser su entorno. Desde hace tiempo no tiene entrenador. Es compresible que entienda que poco tiene que aprender con el historial que presenta. Pero un entrenador es alguien que también te aconseja como encarar a un rival. Es alguien que te repite, como a los héroes romanos cuando regresaban victoriosos, que no olvide que es humano.

El entorno de Federer se ha llenado rápidamente de celebridades. De directoras de Vogue y cantantes de moda. De lujo solo para elegidos, de chaquetas con sus iniciales bordadas en oro, de vestuario deportivo que hasta a Gatsby le parecería el colmo del snobismo.

Federer está en las alturas, pero se ha quedado en las nubes. Y. francamente, no me gustaría verle en caída libre.

miércoles, julio 02, 2008

La maestra


Mi madre es una gran cocinera, pero su capacidad pedagógica usando como material didáctico las cazuelas era bajo 0. Cada vez que le preguntaba como se hacía tal o cual comida, ella contestaba, invariablemente, que no sabía explicarlo y que me fijara.

Como además tenía la costumbre de dejarnos solos a marido e hijos al menos un par de veces al año para pasar unos días en su casa natal, había que solventar el problema de mantenernos con vida mientras durara su ausencia.

Hablo de una época donde el congelado apenas sí existía, los precocinados y el microondas eran ciencia ficción y comer fuera de casa sólo se hacía en fechas muy señaladas, como bodas, bautizos y comuniones.

En plena adolescencia no me quedó más remedio que cocinar para cinco personas sin aprendizaje previo. Y ahí apareció mi otra madre, Simone Ortega, porque fué ella la que se hizo cargo de mi adiestramiento cocinero. Obligada por las circunstancias compré las famosas 1.080 recetas de cocina. Se convirtió en mi lectura de cabecera. Todas las noches –cuando mi madre disfrutaba con sus hermanos en las montañas cual Heidi- escrutaba el grueso volumen hasta encontrar una receta adecuada a nuestras necesidades y mi pericia.

Este aprendizaje, y sus consiguientes errores, que conste, me ayudaron posteriormente a fijarme como mi madre se movía en el fogón e ir apuntando mentalmente todo aquello que ella o bien se negaba a revelar o no sabía explicar.

Hoy día en mi cocina está el cuarto ejemplar de las 1.080 recetas de Simone Ortega. Los otros tres fueron muriendo por uso y abuso de los mismos, con páginas que se desprendían y se perdieron; papel manchado de cualquier sustancia comestible o préstamos que nunca se devolvieron.

Simone Ortega acaba de morir y es como si una antigua y buena maestra hubiera desaparecido. Esa maestra de escuela paciente que nos enseñaba a coger bien el lápiz, que hacia de cualquier materia una aventura apasionante. Una maestra que me hubiera enseñado a manejarme en la vida. Simone Ortega me hizo más independiente y autónoma y, encima, gracias a sus enseñanzas, entre mi familia y allegados tengo fama de ser buena cocinera. Muchos creen que es a través de mi madre, pero es gracias a Simone Ortega.

lunes, junio 23, 2008

¿Hay algo mejor

que ganar a Italia en los penalties???

Pues sí, tener un compañero italiano y chotearse de él toda la mañana.

jueves, junio 19, 2008

Joer, qué familia

A 24 horas de que Rajoy y sus hordas invadan mi espacio vital, salta la noticia de que el “primo de Rajoy” ha sido detenido.

¡Qué familia! Bueno, es un primo de Rajoy, pero otro. Al parecer es una familia extensa y, en concreto, esa rama materna, es un tanto polémica. Por un lado tenemos a José Javier Brey, el catedrático, ese cuyo nombre fue usado como argumento clave por parte del presidente del PP para negar el cambio climático. Mariano, hizo famoso a su primo con aquella intervención en el Congreso de los Diputados. Hombre, normalmente cuando uno habla ante el Congreso no suele basar sus argumentos en lo que dice su primo o su suegra, pero la familia Brey es otra cosa.

Y hoy salta a los periódicos el otro primo, esta vez sin que Rajoy le empuje a salir a escena. Leo que Raúl Brey ha sido detenido bajo sospecha de participar en el secuestro de un empresario por cuyo rescate reclamaban 2 milloncetes de euros.

El nivel de implicación de segundo primo no aparece muy claro en las noticias de prensa. Eso sí, indican que el primo solía hacer ostentación de su parentesco, que hay que ser lila si uno se dedica a menesteres perseguidos por la ley.

Pues nada, que la otra familia de Rajoy no le dé tantas alegrías este fin de semana, porque desde marzo está el hombre que no levanta cabeza.

sábado, junio 14, 2008

Los más atractivos de la Eurocopa

Un poco de frivolidad para aligerar la crisis, la huelga de transporte, el desabastecimiento de los mercados, la escalada de los combustibles, la subida de la inflación, las tonterías ministeriales y la gira de despedida de Bush.

Mi primer seleccionado es Nikopolidis, portero de Grecia, 37 años. Apodado George Cloony.

¿Ves, Cañete, que no hace falta teñirse de rubio pollito?




El segundo es Van Basten. Ya sé que no juega. Pero ver a alguien con esa planta en el banquillo hace casi olvidar las diabluras que ejecuta su equipo en el campo. Y digo ejecuta con toda propiedad, porque vaya dos palizas que Holanda ha propinado a Italia y Francia.











Por hoy cierro la selección con Larsson, por quien tengo debilidad desde el Mundial de Estados Unidos, con sus rastas.

martes, junio 10, 2008

La ministra ignorante

Esta mañana, por mor de la huelga de transporte, compartimos vehículo mi marido y yo. En esas íbamos, sobre las 7:30, oyendo Radio Nacional cuando nos sorprendió una noticia inaudita: el recién nacido Ministerio de Igualdad pone a disposición de los maltratadores un teléfono gratuíto.

Hombre, digo yo, a los maltratadores hay que ponerles a disposición de la justicia y, en todo caso, que paguen la llamada. Eso íbamos comentando, más o menos, y añadiendo barbaridades a la barbaridad en sí.

- Pues no, que sea una llamada de cobro, en plan teléfono guarro: 50 euros media hora, por lo menos.
- ¿Será contestador o habrá alguien al otro lado?
- Imáginate lo que se oirá: “Pepiiiiiiiiiiiiiiiiiii, como no vuelvas a casa te mato”.
- Igual piensa la ministra que si les pones un teléfono para que se desfoguen se les disipa la adrenalina, vete tú a saber.

Sabemos los dos que no es un tema para bromear, pero, francamente, la ministra bisoña parece que está para ello, para bromas. No en balde es gaditana y ya sabemos todos la “grasia” que destilan por allí.

Es probable que algún asesor le haya recomendado calurosamente una iniciativa tan peregrina. Dado que Aído todavía no había demostrado si era buena o mala ministra –más que nada por que ignoro que ha hecho desde que prometió el cargo- es un suponer que haya puesto en marcha el asunto.

Claro que, una vez leída y oída la noticia en los periódicos, la idea no parece tan buena, especialmente para la imagen de la “ministra más joven de la democracia” –como no se cansan de repetir, como si eso fuera un mérito y no un accidente-.

Aído en sólo un par de intervenciones parece querer emular a aquella ministra del PP que tan buenos ratos nos deparó con sus intervenciones y los bises en el CQC, Esperanza Aguirre. No contenta con el sobresalto del teléfono, soltó en el Congreso una perla digna de figurar en el Guiness: “Miembros y miembras ...”

Ya sé que de todo esto tiene la culpa Ibarretxe, a quien el demonio confunda. Pero se supone que la Sra. Aído es universitaria. También sé que eso hoy día poco significa ... pero ¡Joderrrrrrrrrrrrrr!!! Y lo que es más infumable. En lugar de reconocer el patinazo y disculparse humildemente, se excusa con que fue un lapsus y que ¡no descarta que el RAE incluya el palabro en el diccionario!

Señores de la Real, por lo más sagrado, declaren persona non grata a semejanta (sic) individua.

El académico Gregorio Salvador afirma que la ministra es “una persona carente de conocimientos gramaticales, lingüísticos y de todo tipo”. Yo abreviaría. La ministra es una persona ignorante.

Señora Aído, vuelva a la escuela y haga los ejercicios de gramática, que seguramente se los resolvía otra persona.

miércoles, mayo 28, 2008

Crispados por un quítame allá estos huevos

El día que este país deje de estar crispado dejará de ser España. En las portadas de los periódicos compiten en importancia la bronca del PP con la bronca de los cocineros. Y, la verdad, no sé cuál de las dos es más interesante. Creo que la segunda, más que nada porque sobre ella tengo algún conocimiento y opinión.

La vena caínita que llevamos tatuada en los genes hace que, perdidas por segunda vez unas elecciones generales, se despierte en los chicos del PP el ansia caníbal y empiezan a fagocitarse unos a otros. Como destilan grandes cantidades de bilis –alguna bilis prestada por el aparato agiprop mundanal y copero, la digestión es rápida.

Más estupefacta me ha dejado lo de los cocineros. Personalmente creo que hay mucho papanatismo en torno a, pero también reconozco que en alguna que otra ocasión he caído bajo el embrujo de esos platos que tardas más en leerlos que en comerlos.

Soy tradicional. Es decir, cuando vuelvo a España de algún viaje imploro por un plato de huevos fritos con patatas. A veces, en el mismo aeropuerto -y a sabiendas de que es recalentada y seguramente precocinada- engullo un pincho de tortilla.

Tengo en la mayor estima ambos platos, como el jamón, el queso manchego, las migas, las lentejas, la fabada, las gambas de Denia, las almejas de carril, el chuletón de buey, la paletilla de cordero al horno, el caldo de cocido bien espeso, las berenjenas rellenas, el pisto, las sopas de ajo ...

Creo que en el fondo de esta polémica hay dos visiones muy distintas de la cocina. Una trata de que el comensal disfrute con lo que ya conoce. La otra trata de sorprender. Una es reconocible y puede dar pie a conversaciones de que mi abuela hacia algo parecido o la tía Toñi bordaba el bacalao al pil pil. La otra viene a decir que esto, aunque no lo parezca, es bacalao al pil pil.

He comido en Arzak. Muy bien, ciertamente. Aunque me sentía liliputiense a tenor de las raciones y los recipientes: una sopa fue servida, lo juro, en una especie de dedal.

He comido en el Celler de Can Roca: espectacular (especialmente los postres)

He comido en Atrio sencillamente exquisito.

He asistido a caterings de Arola (decepcionante) y de Las Rejas (correcto)

Seguramente no volveré a ninguno de estos restaurantes: están demasiado lejos y son demasiado caros. Me gusta reconocer lo que me sirven en el plato, seré una antigua.

Luego está ese síndrome de estrella del rock que ataca a algunos cocineros. Otros asumen su condición de fenómeno comercial y lo mismo te hacen una mousse de marmitako que una enciclopedia en dvd o te inventan la sartén que da la vuelta a la tortilla deconstruída.

Y, a todo esto, ¿qué dicen las cocineras? ¿se limitan a abrir la lata de fabada litoral?

martes, mayo 20, 2008

La Filarmónica se quema


Hace unos días fotografié el magnífico edificio de Sharoun. Hoy es pasto de las llamas.


lunes, mayo 19, 2008

Sufre, pero crece

La final de Hamburgo demuestra que Rafael Nadal tiene una enorme capacidad de sufrimiento y que sabe extraer aspectos importantes para mejorar su rendimiento.

Ayer, de nuevo contra Federer, Nadal demostró una fortaleza mental digna de estudio.

Federer no suda, debe tener un condicionante genético. De hecho ni se despeina en los partidos, a no ser que enfrente tenga a Nadal. No pierde jamás la compostura hasta el último punto. Es el hombre impasible.

Ayer le vimos dar alaridos cada vez que fallaba un punto –inaudito en él-, incluso apretar el puño celebrando cuando ganaba, lo que también es insólito.



Federer es el mejor, sin duda. Su genialidad, su capacidad de inventar golpes, de sorprender tanto al rival como al espectador parece no tener límites. Pero cuando tiene a Nadal al otro lado de la red, es otra cosa.

5-2 y servicio para apuntarse el primer set. Un paseo militar, vamos. El receso de la entrada del fisioterepeuta para atender a Nadal le permitió a éste, creo, reflexionar sobre cómo transcurría el encuentro.

Nadal fallaba los primeros servicios, se mantenía a la defensiva y se limitaba a devolver las bolas. Federer, por el contrario, esquinaba los golpes, machacaba las líneas y llevaba de lado a lado de la pista a un maltrecho Nadal tras el maratoniano y también incierto partido de la víspera contra Djokovic.

Aunque vimos que el fisio masajeaba el muslo, los efectos fueron como si le hubiera masajeado el cerebro, o la actitud.

Inmediatamente Nadal se volvió más agresivo, se arriesgó a subir a la red y surgió la inspiración. El 5-2 se convirtió en un 5-7 ante el estupor del suizo.



Asistimos a un partido hermosísimo, plagado de puntos espectaculares, imposibles. Vimos fuerza y sutileza y, sobre todo, determinación. Federer es inapelable, con tres puntos de ruptura en contra en el segundo set que auguraba una final a dos sets, puso en funcionamiento ese saque demoledor, ajustado y perfecto que es casi imposible de restar. Consiguió llegar a la muerte súbita y alargar el partido hasta el tercer set.

Federer no está acostumbrado a partidos largos y éste ya lo era: casi una hora cada set, de forma que llegó muy justito de fuerzas a la tercera hora y ahí sabe que está en inferioridad de condiciones.

Que Nadal se lo puso muy difícil da cuenta el número de bolas de ruptura de que dispusieron cada uno de ellos: 17 Nadal por 7 de Federer.


Falta una semana para que dé comienzo el segundo grande de la temporada, el grande del que es prácticamente propietario Rafa Nadal. Hamburgo ha servido para que Djokovic sea consciente que ganarle en arcilla no va a ser sencillo y para que Federer empiece a desesperar de ganar Roland Garros. Especialmente en partidos a cinco mangas, que requieren un fondo físico de gran resistencia.

viernes, mayo 16, 2008

Berlín, del futuro al pasado inexistente

Regresé de Berlín hace unos días. Una ciudad que se reconstruye cada cierto tiempo. Reconstrucciones en las que elimina radicalmente el pasado e intentan recuperar –entre rascacielos de cristal- el esplendor prusiano.

Del Berlín del III Reich no queda prácticamente nada. La ciudad quedó arrasada en el 45 y la parte histórica, con algunas excepciones, en el Este. La RDA reconstruyó o reparó algunos edificios especialmente importantes, pero otros, como el palacio imperial, fue sustituído por otras construcciones más acordes con el régimen.
Desmantelamiento del Palacio de la República

Una vez caído el muro, hace casi 19 años, los rastros del Berlín comunista casi se han esfumado también. El palacio de la república, que sustituyó al del kaiser, está siendo desmantelado y sólo se les ha ocurrido volver a levantar el palacio imperial. Algo que ya ocurrió con el hotel Adlon, que fue replicado con toda exactitud.

La Parisen Platz está prácticamente terminada, a falta de algunos detalles de la nueva embajada americana. Al lado se levanta un edificio bancario proyectado por Gehry. Las normas de construcción en la Parisen Platz son muy estrictas, así que el canadiense ha tenido que contenerse en la fachada, pero una vez se traspasa la puerta uno se encuentra con el estómago de un rumiante bajo un techo de cristal.

Por otro lado, en el este se conservan los nombres de las calles: Karl Marx; Rosa Luxemburg, Karl Liebknecht ... En medio de la Alexander Platz se alza el enorme monumento a Marx y Engels.

Hay dos de todo: dos teatros de la ópera; la sede de la sinfónica, la de la filarmónica; dos “neues” galleries ... Aunque esto no sólo ha ocurrido en los últimos 70 años, viene de antiguo, ya que frente a frente se encuentran la catedral francesa y la alemana. Casi al lado la catedral de Santa Eduvigis y un poco más allá la Berliner Dom. O sea, la cuarta catedral en 500 metros a la redonda. Y todo esto en una ciudad que aparentemente no parece demasiado religiosa.

Ahora resulta que Berlín Occidente se encuentra un poco descuidado. Los grandes proyectos –a excepción de los gubernamentales que se alzan en torno al Reichtag en Tiergarten- se concentran en la parte oriental. Toda la Potsdamer Platz, Unter der Linden y Friederichstrasse, con sus manzanas cerradas obra de los más pintureros arquitectos del momento. Friederichstrasse hoy día compite en lujo con la antaño señorial Ku’damm occidental.
Galerías Lafayette

Como digo, las normas urbanísticas son estrictas, de modo que el Friederichstrasse no ha acogido el proyecto soñado por Mies van der Rohe de sus rascacielos de cristal. Sin embargo, Renzo Piano, en la Potsdamer Platz, ha levantado un edificio que claramente recuerda los bocetos del Mies.

Así que andamos entre la recuperación del esplendor prusiano y el enorme sentimiento de culpa. El monumento al Holocausto se extiende detrás de la Parisen Platz hasta casi la Potsdamer Platz. En Kreuzberg se alza el desasosegante edificio de Daniel Libeskind para albergar el Museo Judío. Frente al Kulturforum pasa la Ben Gurion Strasse y a la entrada del Tiergarten se proyecta un memorial a los gitanos víctimas del III Reich.

Frente al Reichtag unas placas recuerdan a los que fueron ejecutados por el incendio y algunas cruces, en el barrio del gobierno, a las víctimas del Muro. En Babel Platz una placa recuerda que allí se inició la quema de libros, junto a una cita de Heinrich Heine: el pueblo que empieza quemando sus libros acaba quemando a las personas.

Así que tenemos, por un lado, un sembrado de culpas; por otro, la recuperación de la vieja buena arquitectura y, por último, lo más moderno.

Berlín se ha convertido en una exposición antológica de arquitectura de finales del XX y principios del XXI. Cualquier arquitecto de fuste tiene hoy aquí su obra: Piano, Rossi, Moneo, Foster, Pei, Libeskind, Gehry, Rogers, Chipperfield, Hadid ...

Este eclectismo remite un poco a lo ocurrido en 1957, cuando en plena guerra fría y en parte como respuesta a lo que se proyectaba en Berlín Oriental, se celebró la Exposición Internacional de Arquitectura, cuyo legado se puede ver al norte del Tiergarten en el Hansaviertel.

Allí se dan cita edificios de viviendas firmados por Oscar Niemeyer, Gropius, Arno Jacobsen o Alvar Aalto. Es decir, lo mejor de cada casa.

Entre estos dos grandes hitos, la ciudad también ha tenido obras intermedias de enorme valor, de la mano de uno de los grandes ideólogos urbanísticos berlineses: Hans Sharoun, quien concibió el magnífico edificio de la Filarmónica o la vecina Biblioteca Estatal.

El nuevo Berlín tiene algo destacable: el empeño en que convivan los distintos usos. Así que todos los edificios reparten su superficie entre comercios, oficinas y viviendas. De forma que a lo largo de la jornada el edificio y la calle están en ebullición.

Pero lo mejor de Berlín es Fassbender und Rausch. Si van allí, busquen el edificio entre Charlottenstrasse esquina a la Gendarmermark. Suban, a partir de las 11 de la mañana, al café de la primera planta y pidan un chocolate acompañado de alguna de las 10 variedades de pasteles que ofrecen. Habrán encontrado el paraíso.

viernes, mayo 09, 2008

Milán, otra vez

Viajé a Milán con el brazo en cabestrillo, escayolado hasta el hombro. Como es habitual, cargué con varios kilos de peso, aunque había tenido la precaución de llevarme un maletín con ruedas, que ayuda mucho. Eso sí, con un brazo inútil y el otro ocupado, fumarse un pitillo era una hazaña.
La primera noche, cenando en una ostería cerca del hotel, oímos gritar el nombre de una compañera. El muchacho que tanta bulla metía iba a cenar solo, así que, imprudentemente, le invitamos a compartir nuestra mesa. Era EL PESADO. A la media hora estábamos agotados, así que utilizamos la excusa de que nos esperaban en un acto. Inútil, se nos pegó. Una vez terminado el sarao, de regreso al hotel, EL PESADO se empeñó en acompañarnos y, de camino, invitarnos a una copa. En total, tres horas de padecimiento. Acabamos más agotados que toda la tarde pateando la ciudad.

Al día siguiente mandó tres mensajes inquiriendo por dónde andábamos, mensajes a los que hicimos caso omiso. Lo de los bolsos falsificados es todo un espectáculo. A la entrada del Sforzesco media docena de africanos con los brazos cargados de bolsos eran vigilados por una pareja de carabinieri. Una vez traspasadas las murallas, a unos 40 metros, varias docenas de africanos componían un pasillo donde ofrecían los mismos bolsos que a la entrada. Espectacular.

La compañera que nos proporcionó la velada del PESADO se compró un prada falsísimo por 10 euros.

Por supuesto luego fuimos a la galería Vittorio Emmanuelle para comprobar la inexistencia del modelo adquirido. Mientras tanto me entretuve en mirar las maletas e hice público a mis compañeros que, para mi jubilación, quiero que me regalen esa tan mona de piel de cocodrilo (sin ruedas) por el módico precio de 17.800 euros.

En fin, hicimos todo lo previsto que teníamos que hacer, con grandes caminatas, y el último medio día lo dedicamos a las compras o, mejor dicho, a ver escaparates y comprobar que a la catedral todavía le queda un año de limpieza, más o menos. Y ya llevan por lo menos cuatro.

lunes, mayo 05, 2008

Agradecimiento

A todos ustedes por sus votos de mejoría.
He estado de vacaciones -para recuperarme del dolor y etc- así que dentro de un rato les cuento.

martes, abril 22, 2008

La explicación

Esta mañana me han quitado la escayola, así que aprovecho la circunstancia de tener dos manos operativas para explicar los últimos acontecimientos.
Como todas las mañanas, el grupo de cinco compañeras que compartimos tareas fuimos a desayunar. Trabajamos en una empresa de fumadores -grupo al que pertencemos algunas de nosotras- y aunque solemos reprimirnos las ganas mañaneras, ese día unos proveedores con los que teníamos una reunión nos tentaron de compartir con ellos el café en la terraza "ad hoc" que la empresa ha tenido a bien instalar en los aledaños de la cafetería.
Allí estábamos con nuestros café y medias tostadas en amigable charla y al término de la colación vino el momento del impagable cigarrillo. Dado que una de las desayunantas está en lo que antaño se llamaba "estado interesante", las dos viciosas echamos hacia atrás las sillas para evitar que el humo la alcanzara.
En esas estábamos, en lo de alejar la silla, cuando la mía perdió contacto con el suelo y ella (la silla) conmigo adherida, se defenestró por el escalón sin protección de 20 centímetros que eleva la terraza del suelo de hormigón.
Una es muy sufrida y lo único que dijo fue aquello tan socorrido de "que caída más tonta", pero a los dos minutos el brazo izquierdo daba señales alarmantes de dolor.
En fin, para no alargar la cosa. Tras visita a urgencias, radiografías y tac (ineccesario para el diagnóstico, pero necesario para la facturación a la mutua) me aseguraron que tenía una pequeña rotura en la articulación del codo. Me enyesaron y me dieron cita para dos días más tarde, no sin despacharme una buena dosis de ibuprofeno.
Y mi ex jefe -que no sé cómo se entera de todo- mándandome mensajes preguntando si era verdad que había intentado suicidarme tirándome de una silla.
Dos días más tarde el traumatólogo de la mutua no tiene claro que sea una rotura, pero que llevar enyesado el brazo no me va a perjudicar. Mira que gracioso, como si tener el brazo en ángulo recto permanentemente fuera el estado ideal del mismo. El yeso no me lo quitó, pero estuvo a punto de mandarme a la consulta del psiquiatra cuando extendió el papel con la baja laboral y dije que no quería baja, que a mí me pagaban por pensar y no me habían diagnosticado traumatismo cerebral.
Evidentemente, escribir no ya con una sóla mano, sino con un par de dedos, me inhabilitaba para concurrir a concursos de mecanografía, no ya por la rapidez (que sí), sobre todo por la cantidad de errores y la mala uva que se me ponía al tener que corregir todo el tiempo.
Así que van a tener razón los de sanidad. Fumar perjudica seriamente la salud.

miércoles, abril 02, 2008

El barrio

Anda todo el mundo alborotado con la crisis inmobiliaria. Es una crisis de actividad, pero es antigua en lo que afecta a una realidad cercana: la crisis urbana; la disolución de las ciudades y la planificación enfocada hacia el máximo beneficio y el lucro inmediato.

En mi poco cualificada opinión, el barrio crea un vínculo de ciudadanía entre sus vecinos. Los barrios, hasta que se impuso el modelo americano de destruir las ciudades, servían de seña de identidad. Uno era de Retiro o de Vallecas; de Gracia o de Ruzafa.

Los barrios forjaban su espíritu en las aceras de las calles y los bancos donde las madres parloteaban mientras daban la merienda a la prole. En los comercios, los talleres y los patios de colegios. Los bajos de las calles estaban ocupados por fruterías, hornos, peluquerías, mercerías o zapaterías. Los niños compraban las chuches en el kiosko que siempre estaba frente al colegio y la madre llevaba al remendón de la esquina los zapatos para ponerles medias suelas.

Llevábamos el coche al taller del barrio para cambiarle el aceite, hasta que las marcas de coches vieron un filón en los servicios post venta. Ahora tienes que llevarlo a un polígono industrial a varios kilómetros del domicilio, donde un señor con una impoluta bata blanca comprueba que tienes cita. Ya sabes que te van a dar un puyazo.

Antes comprabas la verdura de la cena tras recoger a los críos del colegio. Ahora tienes que ir a un hiper casualmente situado en un megacentrocomercial al borde de una autopista, dotado de un aparcamiento capaz de albergar varios miles de vehículos. Y dicen que es para tu comodidad.

Los niños iban a la escuela del barrio. Ahora los niños madrugan como si fueran a vendimiar para coger el autobús que les dejará en el colegio privado o concertado a varios kilómetros de su domicilio.

Si necesitabas media docena de cáncamos o un sartén acudías a la ferretería del barrio que, además, te podía proporcionar un “chispas” si precisabas cambiar los fusibles.

El fontanero con un trozo de estopa y una arandela era capaz de arreglar el grifo que gotea o desatascarte un desagüe. Ahora te ves abocado a seguir los fines de semana los consejos de bricomanía o dedicar días a localizar un fontanero.

El barrio estaba habitado por artesanos y oficios que nos daban una confianza rápida y cercana a la hora de satisfacer las necesidades más elementales. El barrio unía a los vecinos en la necesidad y la solución. Unía por hábito, por conocimiento y reconocimiento.

Los barrios tienden a extinguirse, salvo honrosísimas excepciones. Excepciones que debería ser consideradas como patrimonio de la Humanidad por la Unesco en un mundo donde todo, desde los centros comerciales a los cines; desde las oficinas a los gimnasios se han trasladado a polígonos industriales desangelados. Hasta las discotecas y las putas se han trasladado a los polígonos.

miércoles, marzo 26, 2008

Chorradas varias postvacacionales

Reconozco que estoy vaga o falta de inspiración. Estaba convencida que durante la semana vacacional –aquí, en el Califato, enganchamos una semana enterita de martes a martes por mor de la productividad laboral- me iba a poner al día. Pero no ha sido así. Han sido vacaciones con suegra, con lo que ello supone de desastres farmacológicos imprevistos que incluye una sobredosis de tranquimazin (o como coño se llame) del can, que se pasó un día enterito endrogao y dándose de leches por todos los rincones.

Si a eso se añade que la susodicha exige dos platos de caliente comida y cena –con lo aficionada que soy a darle a la peña una ensalada y que se apañen con el fiambre para la colación nocturna- y que se hizo ama y señora de sofá (las tres plazas) y el mando de la tele que por alguna razón desconocida se quedó encasquillado alternativamente entre Tele 5 y Antena 3, se comprende que avancé sobremanera en mi lectura de la Historia de la Arquitectura Contemporánea desde 1900. Un hermoso tocho de 700 páginas para mayor gloria de Mies, Wright y Charles Édouard Jeanneret.

En fin, basta de lamentaciones por cuestiones baladíes, porque se nos ha muerto Rafael Azcona, lo que significa que este país es un poco más estúpido. Tengo entendido que también, en este periodo que media entre la anterior entrada y ésta, Rodríguez Zapatero ha logrado la confianza de más votantes que Rajoy.

Así que a Rajoy sus supuestos amigos y declarados enemigos (que son los mismos) le están diciendo más que a un perro sarnoso y que Iñaki Gabilondo arenga todas las noches a Zapatero con lo que tiene que hacer, apelando a la autoridad que le da, a Gabilondo, no haberse presentado a las elecciones.

Tiene gracia la cosa que los plumillas se empeñen en adoctrinar a los políticos sobre “lo que tienen que hacer”, como si fueran el oráculo de Cumas o el Papa, que vienen a ser lo mismo por aquello de la infalibilidad.

Mientras tanto, los españolitos han enloquecido esta Semana Santa gracias a un euro 1,56 dólares y se han lanzado como turbas posesas a las tiendas de Time Square y Chinatown a la compra de tecnología, ropa y lo que sea, resucitando aquel famoso “give me two”. De hecho me estoy planteando adquirir una vivienda por allí, aprovechando la hecatombe inmobiliaria que asola el rancho de Bush.

domingo, marzo 02, 2008

De la res electoral

La propaganda electoral ha llegado al buzón. Esta mañana, durante el desayuno, hemos dado un vistazo a la sábana salmón con los candidatos al Senado.

Fué como desayunar hace 30 años: Falange Española y de la Jons (así, con dos cohones); Comunión Tradicionalista Carlista, Democracia Nacional, Alternativa Española, Alianza Nacional y España 2000 (miedo dan). Otros dos que sin llegar a esos extremos de uniforme caqui, camisa azul o boina roja, también asustan: Partido Familia y Vida y Partido Humanista.

Hasta aquí la extrema derecha. Ahora pasemos a las candidaturas nacionalistas y regionalistas, tanto de izquierdas como de derechas (a veces extremas). En este caso son pocos y divididos. Veamos: Per la República Valenciana, Identitat Regne de Valencia, Coalicio Valenciana, Opció Nacionalista Valenciana y Ezquerra Repúblicana del Pais Valencia.

Verdes (y también divididos): Bloc-Iniciativa-Verdes, Els Verds y Los Verdes. Para mayor confusión estas dos últimas candidaturas, además de denominarse casi igual, el logo sólo cambia en que en uno va en negativo y en otro en positivo. Para acabar de embrollar la cosa uno es Els Verds-Grupo Verde (EV-LV) y el otro Los Verdes-Grupo Verde (LV-GV). Como para aclararse.

Luego los partidos tradicionales de izquierda: el POSI (todavía quedan trotskistas, por lo menos uno), el PCPE y Ezquerra Unida.

Los nuevos que se presentan como alternativa de los tradicionales, pero que no llenan ni un taxi: Ciudadanos, Unión Progreso y Democracia y Partido Social Demócrata (sí, aunque parezca mentira).

Y los inclasificables: Por un Mundo más Justo, La República y Partit Antitaurí.

Y además PP y PSOE.

Visto lo visto, creo que los antitaurinos son los que tienen más posibilidades de lograr mi voto.

martes, febrero 26, 2008

Aicher



Otl Aicher ha sido uno de los más grandes diseñadores gráficos del siglo pasado. Aicher fue mucho más que un proyectista. Fue sobre todo un pensador que reflexionaba sobre las cosas y su utilidad. Cuando recibía algún encargo, previamente a acometerlo, realizaba estudios tan profundos que, antes de realizar el proyecto, escribía un libro.

Aicher en sus artículos y libros no dejó nunca de decir con toda claridad lo que pensaba, lo que le ganó no pocos enemigos. Pero sus reflexiones son absolutamente sinceras y honradas, perfectamente argumentadas y como autor de algunas obras de diseño (pero diseño de verdad, no dibujitos) que cambiaron conceptos, se podía permitir el lujo de herir susceptibilidades de egos engrandecidos.

Fundó la más prestigiosa escuela de diseño de la segunda mitad del siglo XX, la escuela de Ulm. La Für Gestaltung de Hochschule se funda como una escuela de diseño industrial puro, sin lastres artísticos heredados. Es más, Aicher renegó siempre de la tendencia de relacionar diseño y arte. El diseño era ingeniería, cómo fabricar objetos útiles optimizando los recursos y la satisfacción del usuarios, en el que la estética, sencillamente, no tenía cabida. Este pensamiento radical, sin embargo, favoreció que los objetos pudieran ser apreciados por su utilidad y no por su aspecto, dando pie a una especie de nueva estética o no-estética.

Trabajó para empresas como Braun –donde formó parte del equipo que se marcó como reto producir objetos honestos y humanos-, Lufthansa, Erco –posiblemente el fabricante de iluminación industrial más prestigioso del mundo que hace del concepto “diseño 0” una seña de identidad- o Balthraup.

Algunas de las obras de Aicher son extraordinariamente célebres, como la tipografía “Rotis” y, sobre todo, el sistema de pictogramas que elaboró para los Juegos Olímpicos de Munich y que abrió las puertas al desarrollo de la señalización (o señalética, como se empeñan en decir) como un concepto global con códigos simples e identificables por todos.

“El mundo como proyecto” es un libro que recopila varios trabajos de Aicher, ensayos en los que muestra su pesimismo ante una sociedad hiperconsumista, en la que nadie ya sabe cómo se hacen las cosas. Una sociedad donde una estética banal trata de ocultar la basura que produce. Una sociedad donde los productos se presentan no por sus atributos formales, sino apelando a lo emocional.

Un libro en el que los grandes gurús de la arquitectura del siglo XX, como el propio Mies van der Rohe o Le Corbusier, son criticados sin piedad, pero que también reconoce aportaciones de profesionales como Norman Foster de quien sin rubor se declara admirador de su obra.

Aicher, en términos generales, no soportaba la tiranía estética de los diseñadores italianos, pero tributa una sentida admiración por el trabajo de Charles Eames, un trabajo basado en el conocimiento profundo de los materiales con los que trabajaba y que lograba ensamblar con grandes dosis de genialidad, construyendo objetos concebidos para el uso humano con total comodidad y de manufactura barata. Otra cosa es que sus diseños estén ahora en manos de exclusivistas que exigen verdaderas fortunas por alguna de sus obras.

De Aicher me ha asombrado su lucidez y su absoluta falta de tacto. Resulta admirable. Otl Aicher se implicaba tanto en lo que proyectaba que, por ejemplo, antes de acometer el encargo de diseñar un sistema de cocinas industriales, estudio tanto las necesidades y soluciones que escribió un libro: “La cocina para cocinar”. No la cocina para que salga en las revistas de decoración o enseñar a las visitas. La cocina como lugar de trabajo, como espacio adecuado para realizar una actividad dura y exigente y que debe facilitar ese trabajo.

El resultado de “La cocina para cocinar” se puede observar ya en muchos restaurantes de campanillas y, aunque Aicher no lo pretendió en absoluto, abrió una nueva estética.

lunes, febrero 18, 2008

sábado, febrero 16, 2008

Todo muda

Vientos de cambio. Más bien galernas. La pandilla más torpe de la galaxia ha perdido su amalgama. Hace un par de meses mi jefe -y sin embargo cómplice- decidió que ya había hecho bastante y se buscó cimas más complicadas que escalar. Y no vean lo complicadas. Pero es feliz, se divierte. Me manda tonterías al correo electrónico y mensajes. Si no contesto reclama mi atención imperiosamente como un niño mimado. Nos vamos de comida de vez en cuando con sus otros cómplices y también compañeros míos.
Le echo de menos, qué demonios. Su brutal sentido del humor, su capacidad de réplica, su manejo de las situaciones eran admirables. Durante el mes que siguió a su marcha escuchaba los rumores de sustitución con cierto temblor. El resto de mis compañeros de departamento me miraba con envidia, conocedores de que si el sustituto no era de mi gusto, podía recoger mis cosas y regresar a mi departamento primigenio.
Pero las altas esferas -que como están altas andan en la inopia- aprovecharon la marcha de mi ya ex-jefe para enmascarar la crisis de otro departamento y de buenas a primeras me ví de jefe a mi otro cómplice, con gran alboroto por mi parte.
Pero las cosas no podían ser perfectas y la llegada ha venido acompañada de una duplicación de responsabilidades, ergo, trabajo.
A ello se añade que, por fin, las oficinas en las que trabajamos van a ser sometidas a una profunda reforma, lo que implica que las 200 personas que allí vivimos 9 horas diarias debemos mudarnos a dependencias provisionales. Y una mudanza es siempre ese acontecimiento al que no me quiero enfrentar.
Durante un año viviremos cual piojo en costura. Pero mi cómplice ha hecho una distribución de espacios que aunque él dice ha mandado la cabeza, creo sinceramente que ha prevalecido el corazón.
La semana que viene procedermos al traslado. Prácticamente todo, a excepción de lo imprescindible, irá a un almacén. Iré ligera de equipaje y espero que el regreso sea igual.
En el próximo viaje veremos si la pandilla más torpe de la galaxia, a pesar de sus renovados socios, sigue haciendo de las suyas.

lunes, febrero 11, 2008

El detective y sus secuelas triperas

El recordado Manuel Vázquez Montalbán creo un personaje único: Carvalho. Un detective privado que era el Sam Spade del Raval, pero con conocimientos y una cultura más que suficiente para tratar con desprecio a la burguesía barcelonesa.

Pero una de las características más sobresalientes de Pepe Carvalho era su gusto gastronómico. Su habilidad para preparar cualquier plato y su capacidad para enseñar a Bis cúter cómo guisar cualquier plato con ingredientes de bajo precio en una cocina de gas de un sólo fuego.

A menudo en sus novelas, Vázquez Montalbán se entretenía unas cuantas páginas en describir minuciosamente las tareas culinarias de Carvalho: desde cómo limpiaba una alcachofa hasta cuantas gotas de limón dejaba caer sobre ella. Vamos, que entre crimen e interrogatorio, siempre se aprendía alguna receta clásica o no tan clásica. Por no hablar de sus recomendaciones enológicas, también muy celebradas.

Ese carácter de Carvalho tuvo su eco. De hecho ahora nos vemos agobiados por detectives-gastrónomos y si el héroe (o antihéroe) de Vázquez Montalbán usaba la cocina para dar un respiro a las indagaciones, sus émulos se dedican ahora a trufar las páginas de la novela con las más diversas pitanzas, dejando casi en un segundo plano –o sin casi- la trama policíaca.

Así tenemos a Montalbano –ni qué decir tiene que el nombre del comisario siciliano de los carabinieri está directamente inspirado en el novelista español- al que su autor, Andrea Camilleri, le hace estar zampando casi de forma compulsiva durante todas sus obras. Montalbano conoce todos los chigres, garitos y tabernas sicilianas donde la cocina tradicional, realizada con lo que da la tierra y el mar a diario, es de nota. Montalbano es capaz de realizar cualquier trámite policial al que puede enviar a un subordinado con tal de asomarse a tal o cual osteria.

Cuenta, además, con una asistenta que le mima y le deja en la nevera la cena preparada. Eso sí, el singular comisario es incapaz de cocer un huevo, no digo ya freirlo.

Otro policía con ínfulas gastrónomas es Brunelli, el personaje habitual de Donna León. Este realiza sus labores en Venecia y como Montalbano es incapaz de cocinar, pero tiene una agenda bien surtida de chiringuitos donde tomar un bocado. Como en el caso anterior, a Brunelli le mueve más su afán tripero que policial y no duda en utilizar una lancha y pasarse el día en cualquier isla alejada de la capital con tal de probar unas buenas almejas.

Es curioso que los policías gastrónomos hayan prosperado en Italia, país ciertamente rico en la cosa de la manduca. Lo que tiene de bueno esta epidemia es que conocemos la riqueza culinaria de la península de la bota –norte y sur- pero al carecer los protagonistas de habilidad con las cazuelas, se nos niegan los conocimientos para manejar ingredientes y pucheros.

lunes, enero 28, 2008

A mí me cae bien


Escapa a mi comprensión la manía que despierta Novak Djokovic en los comentaristas españoles. Entiendo que es una grave amenaza sobre el vicerreinado de Nadal, ya que sólo les separan ahora unos 800 puntos. Pero de ahí a ensañarse con el muchacho utilizando argumentos cuanto menos discutibles va un mundo.

Novak me cae bien. Creo que es un tipo no sólo normal, sino amable y cordial. Aquí se le intentó crucificar tras los vídeos de las imitaciones –que hace bastante bien- al tiempo que se olvidaba que otros egregios tenistas las han hecho. Por ejemplo, Bjorkman. En aquel caso a nadie le pareció mal. En éste, como uno de los imitados es Nadal, todos lo critican. Y los imitados no han abierto el pico. Es más, Sharapova acudió al palco de los Djokovic y animó como una fan más al serbio en la final del Open USA.

Novak, cuando gana un punto importante, se golpea el pecho y pone cara de enajenado. Como si Nadal no hiciera lo mismo en su estilo, con puñetazo, en este caso, al aire. Pero a Nadal se le justifica y se le jalea, mientras que a Djokovic se le critica.

El serbio es uno de los pocos que aplaude al contrario cuando le gana un punto de mérito. Es también de los que se recriminan cuando fallan un golpe fácil. Se exige a sí mismo y reconoce al contrario cuando le supera. Algo francamente raro en el circuito.

En su intervención tras ganar en Melbourne no tuvo más que palabras de elogio hacia Tsonga. Llego a admitir que si hubiera ganado el francés sería un resultado justo.

Y, total, tiene 20 años.

Me alegra que haya ganado. Es aire fresco, es un tipo natural y hoy por hoy es el único que puede arrebatarle el trono a Federer.

En cuanto a la participación española, encomiable la de Ferrero, Ferrer y Nadal. Desde 1997 no se había llegado tan lejos, cuando Moyá jugó la final contra Sampras. Decepcionante, como suele ser habitual, la de Feliciano López y Verdasco y, últimamente, Robredo.

viernes, enero 25, 2008

Vienen acelerados

Los horarios y el trabajo me impiden seguir el Open de Australia. Encima hoy internet se ha tomado vacaciones en el trabajo y ni siquiera he podido pegar un vistazo a los marcadores hasta mediodía, momento en el que la final inédita se ha confirmado: Djokovic-Tsonga.

Nada que objetar, porque ambos han hecho un torneo modélico. Tsonga laminó a Nadal en semifinales y Novak en sólo tres sets ha retrasado el momento en el que Federer supere a Sampras en número de grandes ganados. Parecía que el suizo tenía a tiro batir la marca de grandes slams que ostenta el americano, pero tendrá que esperar hasta, seguramente, Wimbledon.

Otro serbio, Tipsarevic, tuvo a Federer contra las cuerdas en un épico partido que acabó con un 10-8 en el quinto set.

Los nuevos vienen pegando fuerte cuando los también nuevos todavía luchan por acercarse al mejor jugador de la historia. Nadal lo tiene francamente mal. Es demoledor pensar que has superado el record de puntos de Sampras para ser número 2.

Djokovic, tras el vendaval al que se vió sometido en la final del Open USA ha sabido prepararse para el inicio de la temporada. Tipsarevic parece seguir sus pasos. Un jugador sobrio y demoledor. Y Tsonga, quien el año pasado ya dió lecciones de tenis a algún español en Roland Garros, desbanca a Gasquet como gran esperanza francesa. Ya tienen héroe para la próxima primavera, y esta vez con visos de convertirse en realidad. Al fin y al cabo ya ha batido al tres veces campeón y en sólo tres sets. Si hay cruce entre ambos, no quiero ni pensar como se pondrán los espectadores franceses.

En fin. Mañana sábado, ya domingo en las antípodas, veré la final. Seguro que dejan un partido para el recuerdo. A ver si consigo averiguar como funciona el disco duro del dvd ...

martes, enero 15, 2008

Sigo viva

Incluso mi familia se empeña en que he cumplido un año más.
El trabajo me tiene asediada -pero lo llevo razonablemente bien- aunque no me deja hacer los comentarios que tocan en esta época del año: tenis.
Encima de que los horarios son infames (dichosas antípodas), cuando ayer me dispuse a ver algún partido en diferido las puñeteras de mis hijas chivaban el resultado, con lo que eliminaban cualquier emoción.

viernes, enero 04, 2008

jueves, enero 03, 2008

Próspero Año Nuevo

Se inicia 2008 con prosperidad:
- Prosperan las tarifas de telefóno
- Las de la electricidad
- El gas
- El butano
- Los trenes de cercanías
- Los de larga distancia
- El Euribor (ergo, la cuota de la hipoteca)
- El barril de petróleo
- El euro (ya casi a 1.5 $)
- El paro
- El IPC (la culpa es de la leche, dicen)
... y sólo estamos a 3 de enero.
Si éste no va a ser un año de prosperidad, que venga Trichet y lo vea.
Pues eso: que años más duros hemos vivido los que ya peinamos canas.

jueves, diciembre 27, 2007

De trastos

Cuando nos fuimos a vivir a nuestra casa actual, va para 14 años, tomé una decisión inapelable que, desafortunadamente, no he conseguido mantener a rajatabla. Sí que se conserva, aunque siempre hay algún indultado.

La decisión fue mantener la casa lo más limpia posible de cachirulos y bibelots. Es decir, rechazar amablemente o exiliar al sótano, todo artilugio regalado por cualquier motivo y que no tuviera una utilidad constatable.

Cayeron todos los “lladrós” que indefectiblemente recibíamos cada navidad. Los “lladrós” son aborrecibles, pero las imitaciones son abominables. Desaparecieron multitud de “esculturas” en edición múltiple regalo de entidades financieras. Sólo una se salvó, pero por una razón poco estética: su peso la hace adecuada para sujetar las puertas. También fueron repudiados todos los grabados conmemorativos de aniversarios de lo más variopinto que lanzan las empresas cuando tienen algo que conmemorar. Y, por supuesto, regalos exóticos traídos por familiares de los más remotos rincones: figuritas de papel maché, gallos de porcelana rabiosos; horrorosos fruteros de cristal ...

Si la limpieza en objetos mal llamados decorativos fue sin piedad, no menos la de los armarios de la cocina. De allí han desaparecido –también en su mayoría regalos- yogurteras, sandwicheras, grills eléctricos ... Otros fueron adquiridos como respuesta a presiones puntuales. Era “absolutamente imprescindible” una licuadora para proveer de zumos variados y frescos a los bebés. Nadie advertía que la licuadora es uno de los electrodomésticos más estúpidos, sucios y engorrosos que ha parido la mente humana.

Confieso que hasta compré una termomix a un precio estratosférico porque una pariente se dedicaba al negocio y no dejó de darme por saco con todo tipo de argumentos –hasta chantaje emocional- hasta que la encargué. Otros aparatos cayeron en desuso, como el molinillo de café, aunque todavía lo conservo ... para moler almendras.

Lo que más me ha jorobado siempre es que me regalen un electrodoméstico. Es como un insulto. ¿Se entendería que a un hombre le regalaran un juego de sartenes o un microondas? Pues eso.

No me gusta que me regalen cosas. Más bien, no me gusta lo que me regalan. Los únicos que me gustan son aquellos que elijo, por ejemplo –y en total contradicción con mis principios- la cafetera Nespresso. Estaba detrás de ella desde hace dos o tres años, pero el precio actuaba como disuasorio. El otro día me la autorregalé. Ya sé que seré prisionera de Nestlé en los próximos años, pero seré rehén con síndrome de Estocolmo, porque el café está buenísimo. Y encima el artilugio venía acompañado de una jarrita eléctrica que es capaz de convertir la leche en cremosa espuma. Ahora tomo capuchino cuando me apetece. Un lujo, vamos.

jueves, diciembre 20, 2007

Chorradas varias

Tengo los vellos como escarpias. José Luis Moreno atacado en su propia casa y hospitalizado por la paliza que le dieron los asaltantes. ¡A dónde vamos a llegar!
Nuestro equipo de investigación ha conseguido pruebas escalofriantes del ataque y conoce la identidad de los villanos: Monchito y Rockefeller.

miércoles, diciembre 19, 2007

Las olvidadas

Una de estas noches pretéritas, creo que en la 2, ví una especie de documental dirigido por Rosanna Arquette, la hermana tonta de Patricia, sobre lo discriminadas que están las actrices en Hollywood.

No estoy segura de si fue un acto de onanismo colectivo o una herramienta para subirse a una palestra de la que la defenestró su hermana pequeña (la regordeta).

Todo el documental era del tipo “que megaguays que somos las actrices y que mal nos tratan las productoras”.

Las entrevistas o coloquios siempre iban precedidos de un “me encanta tu trabajo”, “eres una de mis favoritas”. Un lameculeo irritante entre actrices que se ven discriminadas cuando llegan a los 40. Total para ver a Martha Plimpton (¿qué fué de la primera novia de River Foenix?) y a algunas ilustres desconocidas.

Especialmente irritante el asalto a Frances McDormand en un aseo público para espetarle lo de mi favorita y la señora Coen con cara de a ver cómo salgo de ésta.

Cierto es que salían actrices conocidas: Holly Hunter, Sharon Stone, Meg Ryan ... incluso Debra Winger que, más o menos, era la fuente de inspiración del documental, que se titula “Searching for Debra Winger”. Por supuesto salía Patricia Arquette con un aspecto de “estoy haciéndole un favor a mi hermana” o veteranas como Charlotte Rampling, Vanessa Readgrave o Jane Fonda con cara de “no sé qué demonios estoy haciendo aquí ni quien es esta tonta”.

No sé, podría haber preguntado a otras actrices de más de 40 como lo llevan: Glenn Close, Merryl Streep, Susan Sarandon, Jodie Foster, Candice Berger, ... no sé, incluso Lauren Bacall que dobla esa fatídica edad.

Había una entrevistada, para mí una absoluta desconocida, pero eso es demérito mío y no suyo, que aseguraba que no había conseguido un papel porque al productor no le gustaron sus tetas, a pesar de que al resto del personal presente en el casting estaba como loco por su trabajo y que vamos, si por ellos fueran, sería oscar perpetuo.

En fin, después de ver el documental me explico porqué muchas de las participantes, y la directora del mismo, están discriminadas por la industria cinematográfica e incluso la televisiva: porque son infumables.

Aquellas que basaron su éxito en su espectacular presencia física, como Darryl Hannah (por cierto, que compartió película con DW en “Peligrosamente juntos”) se encuentran ahora que la edad no perdona. No porque no esté estupenda, que lo está, sino porque hay mucha más competencia.

La lista de actrices que participas que ya no son cabecera de cartel era larga: Julia Ormond (que nunca será la nueva Audrey Hepburn), Teri Garr (la de las aldabas del jovencito Frankenstein), Diane Lane (que se quedó en promesa), la empachante Julianna Margulies, Samantha Mathis, la señora esa que cuando llegaba Navidad se olvidaba a su hijo en casa, Laura Dern (que sin Lynch ni dinosaurios ya no es lo que era), Melanie Griffith (reducida a acompañante de Antonio Banderas) ...

Una deslenguada Woopi Goldberg, la hermosísima Robin Wrigth-Penn, Salma Hayed o la Paltrow son de las pocas que tienen una carrera para mostrar. Desde luego el éxito de Woopi no será por su belleza sin par.

Y, porque no nos engañemos, el cine actual se dirige a menores de 20 años y los adultos nos vemos confinados a las series de televisión que es donde se mantiene un nivel de calidad bastante más elevado que en la gran pantalla, salvo contadas excepciones.

El documental es de 2002 y desde esa fecha DW parece que ha cambiado de opinión y ya no le aburre la industria del cine. De hecho aparece en la última película de Jonathan Demme, cuyo estreno está previsto para el próximo año.

martes, diciembre 18, 2007

Chorradas varias

Poco a poco mi vida se traduce en claves. Desde que me levanto mi vida la gobiernan los dígitos o combinaciones de letras. El pin del móvil; la contraseña del ordenador; la contraseña del correo electrónico; el password de la intranet; el pin de la tarjeta de débito; la clave para acceder al sap ...

Hay claves fijas que permanecen y password que, por mor de la seguridad informática, nuestros expertos se empeñan en que cambiemos cada tres o cuatro semanas. Claves que no pueden repetirse y que exigen ciertas características. Por ejemplo, para el sap el mínimo son ocho signos, mientras que para la intranet son suficientes seis.

Además los periodos de cambio no son homogéneos. Unas se establecen cada tres semanas, otras cada cuatro, otras cuando le viene bien al administrador del sistema o se acuerda.

Mi disco duro personal, o sea, mi memoria compuesta por neuronas con sus consiguientes sinapsis, empieza a verse desbordado ante tanta clave y tanto requisito. Busco, como cualquier hijo de vecino, reglas mnemotécnicas para recordarlas e incluso establezco un sistema. He adoptado uno geográfico, es decir, pongo nombres de provincias de ocho o más letras. Así tengo suministro para una temporada.

Eso sí, tengo que recordar que para el sap voy una provincia retrasada respecto a la intranet, dado que el intervalo de cambio difiere.

Tuve que establecer estas reglas después de que, tras un periodo vacacional, olvidara todos los password y no me pareció conveniente –aunque muchos compañeros lo hacen- apuntar las claves en un posit pegado a la pantalla.

No es que tengamos los secretos del uranio enriquecido iraní, pero tampoco es cuestión de facilitarle la tarea a los curiosos.

En fin, que a veces me veo eligiendo la próxima clave con verdadera obsesión y aunque mis habilidades matemáticas dejan mucho que desear, llego a asustarme sino me estaré convirtiendo en una especie de John Nash escribiendo en papeles combinaciones de letras y números e intentando encontrar en ellas las pruebas de una conspiración sideral.

jueves, diciembre 13, 2007

Chorradas varias

Es una vieja tradición. Ignoro quien fue el pionero, pero parece ser que fue Michelin. Calendario Michelín en las gasolineras –antes de que fueran franquicias- y talleres. Calendarios de gitanas de Romero de Torres en las casas de comidas (ya no quedan). Hasta que llegó la modernidad y se pusieron a hacer calendarios. Unos como imagen de marca y otros para recaudar fondos con motivos solidarios.

Da fé la película “Las chicas del calendario”. Conozco calendarios con falleras en pelotas para recaudar fondos; de bomberos, de policías municipales y me acabo de enterar que de curas.

Tan mal van las finanzas del Vaticano –esto ya no es lo mismo que en cuando el Ambrosiano- que tienen que buscar a sus curas más monos y ponerles en un calendario. Eso sí, vestidos hasta el alzacuellos.

Si es una operación de marketing creo que se equivocan. Primero hay que identificar al público al que va dirigido. ¿Católicos practicantes? Pues poner a esos curitas tan monos que pueden incitar a la concupiscencia de las púberes (o los púberes) me parece un error de bulto.

Claro, que si ponen a émulos de Don Camilo igual las ventas son escasas.

Fotografiarles desnudos parece que no entra en los planes eclesiásticos, pero, qué demonios, tendría su morbazo. Toda la comunidad gay los compraría, aunque es posible que las víctimas de las manos ligeras del sacerdocio se sientan indignadas.

Además es un calendario machista. No aparecen monjas, con el juego que pueden dar. No sé, se me ocurren hábitos con aperturas indiscretas y esas cosas. Es más, recuerdo ahora la monja que tiene Anilibis en “Flagelamientos” que es poco inocente.

domingo, diciembre 09, 2007

El glamour cambia de barrio

Decía el otro día, en la entrada sobre Nick Nolte, la rareza que supone alcanzar el éxito y el reconocimiento en la industria cinematográfica si se procede de la TV. Me refiero, claro está, a los USA, porque aquí los actores tienen que tocar todos los palos, incluyendo doblajes y voces para spots publicitarios.

Desde hace unos años asistimos al proceso inverso. Grandes actores y actrices que se pasan a la TV. Uno da un repaso a las series actuales y se encuentra nada menos que a Glenn Close –la mala más mala de todas las malas-, James Wood –sobreactuando como un loco-, el adolescente poeta muerto Robert Sean Leonard se convierte en amigo sufridor de Gregory House; Jeff Goldblum que deja la teoría del caos para relacionarse con fantasmas; la regordeta y encantadora Patricia Arquette tiene sueños premonitorios; el inquietante James Spader se convierte en un abogado borde; la bellísima Candice Bergen que desde Murphy Brown envejece con mucha dignidad; Kiefer Sutherland que ha encontrado un filón en “24” tanto como actor como productor; Joely Richardson quien en “Nick/Tup” trabaja hasta con su propia madre, Vanessa Readgrave que hace el papel ... de su madre; Sally Field en “Cinco Hermanos”, haciendo de madre de los hermanos, claro; los forenses David Caruso y Gary Sinise; Rob Lowe o Martin Sheen en “El ala oeste”; Mandy Patinkin como psicólogo del FBI o instructor de jóvenes fallecidos; la eficiente secundaria Kyra Sedgwick como peculiar subjefa de homicidios ...

En fin, que las series de televisión se han convertido en una salida más que digna para los actores que por edad o carácter no entran en los planes de las producciones de cine actuales, plagadas de efectos especiales y carentes de guión. Películas, en suma, donde lo menos importante es un trabajo actoral decente y cuyo éxito se basa en una bien planificado markéting.

En las series actuales vemos actores cuyo nombre se nos puede escapar, pero sus rostros hemos visto una y otra vez en la pantalla grande: Dennis Farina, o Vicent d’Onofrio –el inolvidable recluta “Patoso”- protagonizan las diversas franquicias de Ley & Orden. Esta serie tiene en su reparto a una auténtica rareza: Fred Dalton Thompson.

Thompson interpreta el papel de fiscal jefe de Nueva York, pero él mismo ha sido fiscal y senador. Actualmente es precandidato republicano para las presidenciales del próximo año. No es un actor metido a político, sino un político metido a actor, que ya tiene mérito. Además, ha participado como secundario en un buen número de películas, como “El cabo del miedo”, “No hay salida”, “Días de trueno”, “La caza del Octubre Rojo”, “En la línea de fuego” o “La jungla de cristal 2”.

Ley & Orden, la variedad “víctimas especiales”, también acoge otra rareza: Mariska Hargitay, que así dicho suena raro. Es la hija pequeña de la explosiva Jayne Mansfield y superviviente del accidente que costó la vida a sus padres.













(Se parece sospechosamente a alguien, ¿verdad?)

viernes, diciembre 07, 2007

De puente

Este es el décimo puente de la Inmaculada (o de la Constitución) que no tengo puente. No es que no tenga puente, es que trabajo todos los días, incluyendo los dos festivos –la Inmaculada Constitución- y si hay domingo, también. Es decir, puteada por triplicado.

La cuestión es que los extranjeros de fuera no saben que en España es puente. De hecho, creo que incluso ignoran el concepto lúdico-vacacional de la palabra puente. Y no paran de llamar.

Los teléfonos del departamento interpretan una sinfonía. Cada uno tiene un timbre. Pero no hay armonía. Hay hastío y cada vez más mala leche. A media mañana he decidido dejar de descolgarlos. Total, sólo puedo decir que llamen el lunes, ya que todos quieren resolver asuntos cuya solución ignoro.

Además, si me pongo a atender las llamadas de los 10 que se han tomado el viernes de vacaciones no puedo hacer lo propio con las mías, que también son unas cuantas.

En los puentes hay personas especialmente pesadas. Esas que llaman cinco minutos antes de que se acabe el horario laboral para pedirte que le mandes algo imposible con toda urgencia.

Además mi habitual insensatez agrava el asunto. A veces se me olvida quitar el desvío del teléfono al móvil y suenan llamadas cuando acabas de llegar a casa y estás quitándote los zapatos.

- Es que estoy en casa.
- Ah, creí que salías a las 8 de la tarde.
- Pues no, salimos a las 7.
- ¿Y no me lo puedes mandar?
- Pues no

Esas son las situaciones que propagan la especie de que soy una bruja, una tía antipática y una mala persona.

lunes, diciembre 03, 2007

Sorpresas dominicales

Paseo dominical y matutino con los canes. Como siguen pegando tiros, en lugar de ir por el monte, que es lo agradable, por el polígono que está cerca de casa. Un recorrido sorpresivo.

El domingo, es un suponer, no hay actividad laboral, a excepción de las dos empresas de mantenimiento, una de telefonía (Telefónica) y otra de cable (Ono). Las furgonetas de Teleco se pasan por el forro los límites de seguridad. Todas. Bueno, los conductores de dichas furgonetas. Ninguno baja de los 80 km/hora en vías limitadas a 40. Así que en cuanto oímos un motor nos ponemos a salvo.

Segunda sorpresa. Conejos. Dada la actividad constructora en la zona, los animalicos andan buscando nuevos hogares que sustituyen a los destrozados por las excavadoras. Dado que en el polígono abundan las zonas ajardinadas (un poco salvajes, eso sí) han trasladado sus reales. Los perros han perdido la carrera, pero regresan como un par de machotes. El conejo finalmente les ha dado esquinazo refugiándose en el patio de recreo de las urracas.

Tercera sorpresa y ésta de órdago. Un amigo nos ha recomendado un restaurante que han instalado en el polígono y nos advierte que nada de menú de obrerío, restaurante de carta para los capos y así no tienen que desplazarse. Buscamos el local y durante el trayecto descubrimos en unas naves un establecimiento con una especie de escaparate, algo inusual en una zona se supone que industrial/empresarial/logística.

Nos acercamos al divisar algo que tomamos como maniquíes. Efectivamente, son maniquíes exhibiendo ropa interior. Nos acercamos más para ver la naturaleza del establecimiento: ¡Un sex shop en el polígono!