jueves, septiembre 06, 2007

Pan y bizcochos

“La empresa pública Ciegsa, según sus propios datos, cifra en 1.289 el número de aularios prefabricados que habrá este curso. Unos proceden de situaciones crónicas donde, por falta de suelo para ampliación o nueva construcción, los alumnos se han graduado íntegramente en barracones, sin pisar un aula de ladrillo. Y, otros, porque en efecto en la legislatura pasada se aceleró la liberación de suelo municipal para poder poner en marcha "los 217 centros que están en alguna fase de construcción".
(El País, edición Comunidad Valenciana 6-09-2007)


El inicio del curso escolar es equiparable al impacto mediático de las rebajas, la aparición de la primera castañera o cualquier tópico informativo que se repite cíclicamente. En el califato, en lugar de sacar a criaturas bañadas en lágrimas y mocos, aparecen los sempiternos barracones.
Aclaro que en medios tan poco sospechosos de izquierdismo como los pertenecientes a Vocento, son todavía más crudos.

Otros hacen números. Y es que el alquiler de las 1.300 aulas provisionales cuesta al año casi 3 millones de euros. La construcción de un centro escolar de nueva planta está presupuestada en 5 millones de euros. Así que por ahorrar no será, digo yo.

Ayer mismo oía en la radio al conseller de la cosa, un tal Font de Mora (de los fontdemora de toda la vida) alabar los barracones. Los calificó de solución digna. Así que es digno realizar todos los estudios primarios y hasta secundarios en contenedores. Hombre, peor sería que lo hicieran sentados en el suelo del patio (si es que hay patio de recreo). Casi 1.300 barracones que acogerán a más de 20.000 niños. Un colegio de Alicante, por poner un caso, imparte la enseñanza desde hace ocho años en estas eufemísticas instalaciones provisionales. Ya se sabe que no hay nada más perdurable que lo provisional.

Nunca hay dinero para infraestructura escolar pública. Bueno, al parecer hay, pero en algún momento del proceso desaparece en la inexpugnable selva administrativa de Ciegsa; a veces hasta se quema en misteriosos incendios. Así que hay que recurrir a los barracones.
Para centros escolares públicos no hay dinero. Parece que tampoco hay demasiados fondos para acometer las obras de mejora de los centros hospitalarios (también públicos), según se desprende de la cancelación de las que se habían iniciado en el Peset.

Aquí se aplica el principio de María Antonieta. Si no tienen para pan, que coman bizcochos. Porque para copamericas (que en su mayor parte paga el Gobierno central) y formulasuno, para eso, lo que haga falta. Para publicidad nunca falta dinero, para grandes fastos, para salir en la foto, para eso, que no falte de ná.

Y si se precisan fondos que se han dilapidado, entonces, rayos y centellas, que pagué Madrid, que nos ningunea, nos discrimina, nos tiene ojeriza.

Culpabilizar a otros de las meteduras de pata propia, de las improvisaciones y del egocentrismo de este gobierno autonómico ya cansa incluso a los propios aliados y correligionarios.

Ricardito Costa, el hermano memo de Juan Costa, ha conseguido -con ese verbo pijo pulido en los bares de moda y salas de espera de sastrerías a medida- indignar a un tipo tan campechano como el presidente de Cantabria, que no es sospechoso de izquierdismo, pero al menos hace gala de sentido común. Hombre, Ricardito, no se puede mentir descaradamente (aunque me inclino que es por mera ignorancia) para desprestigiar al máximo mandatario de otra autonomía. Es que quizá se le olvidó que era aliado y que gobierno con el apoyo del PP.

Y mientras tanto, Rita preocupadísima por ser fallera mayor de la próxima copamerica.

La foto pertenece a las instalaciones de última generación del colegio Benalúa de Alicante, que va camino de convertirse, por los años, en equipamiento museístico de la improvisación elevada a la categoría de clásico.

4 comentarios:

Rafa Porcar dijo...

¡¡Ay, País!!

Si este era el mapa escolar ese tan buenísimo de la muerte que hizo Zaplana (o que, ejem, al menos , ejem, cobró), casi que mejor nos hubiésemos comprado el atlas de Mickey Mouse.
Pero no todo son tan malas noticias.
La cárcel de mujeres después de ¡20 años! va a servir para dar más suelo al extraplano colegio que tenía adosado.

Por cierto, muchas gracias por su comentario matarratero.
¿Ud. sabe si se puede cambiar el orden de los post para que los más recientes aparezcan bajo los más antiguos, por cierto? Si no, el relato habría que leerlo de abajo arriba... :S
Saludos!:)

pcbcarp dijo...

No se preocupe, Sra. Liddell. Los papis de los niños que estudian en sankis votarán en las elecciones a los mismos de siempre.

Por otra parte, Cuando yo estudiaba en la Autónoma de Madrid a fines de los 70 y principios de los 80, los pobres míos de Biológicas estudiaban en Barracones de esos.

dsdmona dijo...

Es insoportable trabajar en un lugar asi. y prometen tener las escuelas listas para el inicio de curso pero no dicen de que año.

PD: Sra lidell tiene usted un premio en mi blog, pase a recogerlo

D.

Alicia Liddell dijo...

Y cuando yo iba a la escuela en invierno me salían sabañones ... No le digo más, Pcb.
Digo yo que en 30 años podríamos mejorar un poco.