martes, junio 20, 2006

Propuestas para definir al lector perfecto


El pasado viernes acudí, como todas las semanas, a recoger mi aprovisionamiento semanal de lectura a mi librería de cabecera. Cuando llegué a casa vi que el librero había incluido en la bolsa el folleto de sus recomendaciones particulares para el verano. El folleto incluía las siguientes “Propuestas para definir al lector perfecto” y como tal la reproduzco.

“El lector perfecto …
… sabe que la lectura requiere comodidad.
… no lee best-sellers
… jamás dice que ya no le caben libros en casa.
… nunca lee para entretenerse.
… sabe que no existe la literatura masculina o femenina.
… no ve nunca los programas de Sánchez Drago.
… sabe que la lectura provoca sentimientos y los controla.
… sabe que los libros le darán algunas respuestas y muchas más preguntas.
… no sabe quién es el franquista Pío Moa.
… sabe que un buen escritor puede escribir un mal libro.
… también sabe que un mal escritor jamás escribirá un buen libro.
… nunca pregunta en una librería si hacen fotocopias.
… recomienda a sus amigos los libros que le han gustado.
… no dice que lee mucho porque sabe que nunca es suficiente.
… sabe encontrar los rincones ocultos de las librerías.
… jamás dice que los libros son caros; los encuentra baratos por lo que recibe a cambio.
… lee como si todos los libros fuesen obra del mismo autor, anónimo.
… no sabe la cantidad de libros que tiene.
… no juzga un libro por su cubierta.
… es al mismo tiempo ateo, agnóstico y politeísta.
… no tiene nacionalidad.
… va cambiando de gustos con la edad lectora.
… utiliza los cinco sentidos cuando lee.
… siempre comienza un libro como un escéptico y puede acabarlo como un crédulo.
… escribe, subraya, anota y arruga los libros.
… no necesita acabar un libro para saber que es malo.
… puede enamorarse de los personajes de un libro.
… gusta del engaño y la mentira.
… es un escritor frustrado consciente de sus limitaciones.
… sabe que el escritor que se suicida por no publicar es un gilipollas.
… no le interesan los géneros literarios.
… jamás podrá serlo sólo con buenas intenciones.
… se deja aconsejar por su librero.
… es capaz de leer a Vargas Llosa y apreciar su prosa.
… intuye que todavía no ha leído el mejor libro de su vida.
… siente oleadas de placer cuando entra en su librería preferida.
… acumula capas de memoria con cada nuevo libro.
… tiene a la censura como su principal enemigo.
… el lector perfecto sabe que el lector perfecto no existe."

Hasta aquí el texto del librero. No estoy de acuerdo en todo, pero me parece un punto de partida para una reflexión.

10 comentarios:

Miguel Sanfeliu dijo...

Me ha gustado especialmente el de "nunca preguntará en una librería si hacen fotocopias".

Muy bueno.

Con el resto... unos sí y otros no.
Como debe ser.

Un saludo.

Asmadeus dijo...

El lector perfecto...
es el lector que lee los libros hasta el final, por malos que sean.

Alicia Liddell dijo...

Pues verá, admiradísimo asmadeus, eso pensaba yo también. Hasta que un buen día me dije que mi tiempo es escaso y si lo dedico a un mal libro no puedo emplearlo en uno bueno.

Me costó mucho, pero no vea la satisfacción y la ausencia de culpa que ahora me supone cerrar un libro porque lo considero malo.

En cuanto a otras propuestas, confieso que detesto a Sánchez Dragó desde que se lanzó a la fama con Gárgoris y Habidis. Es decir, desde sus inicios editoriales.

También me gusta ese que dice que puede enamorarse de los personajes de un libro. Yo me suelo enamorar perdidamente de las ciudades que protagonizan las novelas. Y de los chicos malos que las habitan.

Asmadeus dijo...

Yo soy un perfecto lector imperfecto. Sólo leo a los malditos nihilistas para alimentarme de motivos con que odiarme como debe ser.

Y a Sánchez Dragó, si es preciso, le cago en la boca, señorita. Me parece uno de los personajillos más pretenciosos, sabihondos y soplapollas del panorama lit. Y además no me gusta como escribe.

malambruno dijo...

Incumplo muchos de estos mandamientos (a lo mejor el peor pecado es que sí sé quien es Pio Moa). También incumplo el de Asmadeus (a veces he dejado a medias obras maestras). Incluso, aunque hace ya milenios, he visto con agrado algún programa de Sánchez Drago (aunque coincido en lo de pretecioso y sabihondo).
Por cierto, Asmodeus, lo de que le cagas en la boca, ¿es para presumir de chico malo delante de Alicia? ;)

Purificación Ávila. dijo...

1.-no sabe la cantidad de libros que tiene.
2.- no juzga un libro por su cubierta.
3.- utiliza los cinco sentidos cuando lee.
4.- escribe, subraya, anota y arruga los libros.
5.-no necesita acabar un libro para saber que es malo.

Permítanme, yo me quedo con estas.Y lo siento, yo cierro los libros si no me gustan, por muy premios Nobel o Cervantes que sean.(También me costó hacerlo como a tí, Alicia)
De Dragó, no lo he leído, y si veía su programa era porque tocaba temas literarios, claro. Ahora veo el Stravagario y tampoco he leído al presentador/escritor.
Buena iniciativa esta. ¿Quién habrá escrito las propuestas?
Me aventuro: ¿Están sacadas de algún sondeo entre escritores? ¿Apostamos? Otra cosa: Del escritor me interesa su 'obra', que sea un gilipollas me da lo mismo, ¡allá él!

Saludos Alice, somos dos Alicias, te descubrí en Mireias32.Te dejo 'mi aporte', aunque no me conozcas.

Saludos. Buena discusión.
Alicia Rosell.

Alicia Liddell dijo...

Como indico al inicio del post, la propuesta aparece en el folleto de recomendaciones lectoras estivales de mi librero.

Al pié figura: "Lluis, librero y lector imperfecto"

Gracias por tu aportación, Alicia.

Y malambruno ... ¿quien coño es Pío Moa? El único que conozco y bien leído es Baroja.

sfer dijo...

le "copio" la idea a tu librero para un post en mi blog.

El llibreter dijo...

No estoy de acuerdo con muchas cosas y hay otras que comparto, pero me gustaría destacar una utopía: "...nunca pregunta en una librería si hacen fotocopias." Harto estoy de decir que en la esquina, que vayan a la esquina, que lo pone bien clarito.

Saludos

Fer dijo...

Llego un mes tarde, así que no puedo pararme (por desfasado, por falta de tiempo) a recoger la invitación que lanzas.
Sin embargo, sí te soluciono tu duda sobre Pío Moa. Este personajillo es un antiguo terrorista de los GRAPO, el cual, siguiendo el dicho de que los extremos se tocan, dio un giro radical a su vida y se arrojó en brazos de la extrema derecha. Actualmente colabora en el conservadorísimo Libertad Digital y en la COPE, dentro de los viscerales y aberrantes programas de Jiménez Losantos y César Vidal; y junto a este último -otro que tal baila, a quien defino como "el autor del libro por semana"- se ha convertido en el escritor de cabecera en lo que a Historia se refiere para los seguidores del Partido Popular. Con sus ínfulas de pseudohistoriadores/mesías de la verdad, ambos rivalizan por mostrar tesis cada vez más descabelladas. El mejor ejemplo, por muchos que haya, es el que Pío Moa nos proporciona en el título de una de sus obras más conocidas: 1934. Comienza la Guerra Civil. El PSOE y ERC emprenden la contienda.
Como se suele apostillar, "no te digo y te lo digo ". Menudo personaje...