lunes, octubre 09, 2006

De filias (V): P.D. James

La primera novela de P.D. James que cayó en mis manos fue “Poco digno para una mujer”. Lo compré en una liquidación de fondos de Editorial Sudamericana, un edición barata, de papel ya amarronado. Es una novela curiosa, ya que la protagonista, Cordelia Gray, es una joven que hereda un negocio inusual: una agencia de detectives. Bueno, en realidad la agencia es ella y poco más.

Cordelia, como personaje, creo recordar que sólo aparece en otra novela, ya que P.D. James se volcó con su detective poeta de Scotland Yard Adam Dagliesh.

James es una conocedora de primera línea de las técnicas forenses –cuando todavía la tecnología no había inspirado series como C.S.I.- y de hecho dos de sus obras se basan en ellas: “Muerte de un forense” y “Un impulso criminal”.

Las dos últimas novelas se hacen cada vez más repetitivas y menos interesantes, pero es que P.D. James ya ha cumplido los 80.

Sin embargo, la obra que más me ha gustado de ella no está protagonizada por Cordelia o Adam. “Sangre inocente” narra una historia escalofriante y al mismo tiempo cotidiana.


Una joven adoptada decide, a los 18 años, descubrir a sus padres biológicos. Las advertencias de sus padres –cultos y con una excelente posición- y de la asistente social no la disuaden. Phillipa fue adoptada con pocos años y apenas tiene recuerdos de aquella época.

Phillipa consigue ponerse en contacto con su madre que no parece una mujer muy acogedora. Es fría, cínica y no muestra ningún cariño hacia su hija. Pero sus esfuerzos por alejarla son infructuosos. Phillipa se acomoda en su casa.

Pronto descubre la razón de su adopción: sus padres fueron condenados por violación y asesinato de una niña poco mayor que ella. La adopción evita que caiga en los servicios públicos y permite que nunca sea señalada como la hija de un violador y una asesina, sino de un prestigioso profesor y una perfecta ama de casa.

La novela trata de esa relación madre/hija durante cinco semanas. Cinco semanas en las que la joven intenta comprender qué pasó, cómo se hereda la culpa, ponerse en el lugar de la víctima (no de la persona violada y asesinada, sino de las otras víctimas, de las personas que sobreviven a esa pérdida y todo lo que conlleva) y como reponerse de un legado tan espantoso.

Aunque entre en la categoría de novela policíaca, P.D. James siempre hace retratos bastante pesimistas de la sociedad, de la endogamia de la clase alta británica, de su esfuerzo por mantener una forma de vida agonizante, de su incapacidad para adaptarse a un tiempo vertiginoso y cambiante.

El propio Dagliesh es una especie de último romántico. Un detective poeta. Un hombre que está fuera de lugar entre delitos, que se inspira en una ética en desuso.

6 comentarios:

Alvy Singer dijo...

PD James parte de la desventaja literaria de ser una escritora de novelita popular descaradamente oficiosa. Para mí no es una desventaja. Es honesta, sé lo que voy a leer y cómo lo voy a leer.

Dr. Strangelove dijo...

Coincido con Alvy Singer, no se tiene en mucha estima literaria a PD James, pero lo cierto es que cuando lees algunas de sus novelas te das cuenta de que están bien escritas, que entretienen e incluso son muy recomendables. Me quedo con "Muerte de un forense" y "Sangre inocente".

Un saludo

pcbcarp dijo...

Estimada Sra. Liddell: No sólo me hace Vd. sentirme intelectualmente menos solo en este mundo, sino que me señala mis carencias. ¿Querrá Vd. creer que nunca he leído nada de P.D. James? Ahora, como por fin he encontrado una recomendación fiable, lo haré.

Francisco Ortiz dijo...

Increíble petro cierto: estoy leyendo la novela que citas primero - en la versión que tengo es "No apto para mujeres", subiré los comentarios al blog dentro de un tiempo - y considero "Sangre inocente" - hoy se lo comentaba a mi amigo Miguel Ángel Muñoz - una de las mejores novelas que he leído en toda mi vida, más acá y más allá de géneros. Te felicito por estas recuperaciones fundamentales.

Alicia Liddell dijo...

Ay, Dr. Strangelove y Pcbcarp, no se fíen en demasía de mis recomendaciones. Pero es un halago que guardaré.

Francisco, me alegra que un auténtico experto esté de acuerdo conmigo.

Alicia Liddell dijo...

Por cierto, Francisco, como digo la versión que yo tengo es una traducción latinoamericana, concretamente argentina, por lo que no le extrañe el título distinto.