viernes, noviembre 23, 2007

Desayuno

Vuelvo de Barcelona en el Euromed de las 9 de la mañana, que así me ahorro la excursión en autobús.
En el coche, dos parejas de rusos.
Nos sirven el desayuno y nos preguntan qué queremos beber (además del consabido café). Los pasajeros se decantan por zumo de naranja (nada de recién exprimido) o agua. Los rusos piden gin tonic.

8 comentarios:

pcbcarp dijo...

Estimada Sra. Liddell: los rusos eran sabios: nada como el gin-tonic para quitarse la resaca.

Folken dijo...

Yo eso en avion lo he visto una vez con rusos, pero dos con irlandeses...

Aunque la escena más insólita en cuanto a alcohol de mi vida la vi en Irlanda, de manos de un ruso...

Si no se bebió 6 litros de cerveza no se bebió ninguno (13 pintas, y cuando me fui seguía)

pcbcarp dijo...

Los rusos son una gente de lo más normal. No sé qué tipo de españoles conocéis.

La Chirvi dijo...

Yo soy más de ron cola, la verdad. Pero vamos, tampoco me sorprendo mucho, chocho.

Anónimo dijo...

Eh, qué hay.

Como llevo fantaseando con la cosa de vivir en un mundo post-apocalíptico desde hace ya algún que otro lustro, el otro día, viernes, me agencié ‘La carretera’. Increíble, amiga, increíble. Yo no tengo palabras, ni falta que hacen. Vaya sacudida, tan depurada, tan perfecta. Al principio, llevaba dos o tres párrafos-fogonazo leídos, me trajo a la memoria al Steinbeck de ‘Las uvas de la ira’ todavía no sé bien por qué, quizá fue esa retórica bíblica, oscura y alambicada. Pasó rápidamente y quedó uno de los textos más depurados estilísticamente que recuerdo, y sin embargo, qué cuerpo tan consistente. Conmovedora, hay dos o tres escenas que no consigo sacarme de la cabeza, de ésas que calan bien hondo. Joder, qué bien, hacía mucho que no depositaba esperanza alguna en la novela actual, y del XVIII no me atrevía a salir, pero así da gusto.

Ahora voy por ‘Meridiano de sangre’, ¿un western a lo Peckinpah?

¿Todavía hay que pillar el autobús en Tarragona para llegarse hasta Barcelona? Pues sí que te quiero, escopeta.

ostrata

Alicia Liddell dijo...

¡Ostrata! Que alegría leerte por aquí. Y me alegro de acertar en la recomendación de "La carretera". Sé que es una obra que impacta. A mí me dejó K.O.
Lo de "Meridiano..." no sé yo si es más Peckinpah o Eastwood. Yo me inclino más por el segundo, tipo "El jinete pálido", pero Peckinpah tampoco desmerece, no.
En cuanto a lo del Euromed, va a horas. Unos llegan hasta y salen de Sants y otros tienen a Tarragona como estación Termini. No te creas, que con eso de ir cada semana a BCN ya me he ido informando. Para ir mejor el Euromed de las 14:05 y para volver el de las 9:00. Porque el de las 6:40 es demasiado sacrificio.

Fer dijo...

Lo más raro que un servidor ha visto es a un sueco de los del intercambio del instituto ("pringuis", los llamábamos) pidiéndose a las tres de la tarde un gin tonic en una cafetería de Córdoba.
Todavía me acuerdo de la cara del camarero...

Alex dijo...

jajajaa... Un Gin Tonic, no está mal. Menos mal que no fue un vodka con red bull. No me gustaría saber que las existencias tiemblan.