sábado, julio 22, 2006

Los suecos también matan


Menkel se ha convertido en un nuevo fenómeno literario. He leído únicamente una novela suya, “La quinta mujer” y no me aportó demasiado. Desde entonces, cada poco tiempo, veo nuevos títulos en las librerías. A veces me entretengo en leer la contraportada, pero no me seduce.

Incluso se emite ahora en un canal de pago una serie con los casos del inspector Wallander. He visto un capítulo y resulta tremendamente aburrido. Será que estoy habituada a las series de policías americanas donde todo es acción, pero en ésta parece que los agentes no dan palo al agua.

Wallader se inspira directamente en Martin Beck, el policía que en los años 70 imaginaron los suecos Sjöwall y Wahlöö.

Beck trabaja en Estocolmo, en la capital de una Suecia neutral, todavía no perteneciente a la CEE y gobernada por los socialdemócratas. Suecia se veía desde aquí como el socialismo de cara amable y liberal, dónde se hacía realidad la posibilidad de una sociedad equitativa y democrática.

Así que Suecia era una especie de utopía.

Sjöwall y Wahlöö se encargaban, a través de los casos de Beck, de dar una visión pesimista de esa Suecia, dónde ciertamente el Estado se ocupaba de todo. Pero los viejos vivían solos, el alcoholismo era habitual y la falta de de estímulos paralizaba a jóvenes y no tan jóvenes.

Una Suecia no tanto conformista como resignada y en la que, de vez en cuando, se ponían de manifiesto las carencias del sistema (Por aquellos tiempos muchos hubiéramos estado felices de disfrutar de aquellas carencias)

Así de pronto en una novela una mujer moría ante la indiferencia de la policía, lo que desataba la venganza del viudo. En otra, un periodista desaparece sin dejar rastro sin que, aparentemente, existiera motivo alguno. En una tercera –aunque este es un tema recurrente- varias niñas eran violadas y asesinadas.

Sjöwall y Wahlöö retratan una sociedad desesperada, pero con un gramo de humor.

Beck se retiró tras la muerte de Wahlöö en 1975 y nos privó de seguir disfrutando de sus investigaciones.

5 comentarios:

solodelibros dijo...

No conocía este precedente de Wallander, pero es curioso constatar que también sus tramas se centraban sobre problemas sociales de la sociedad sueca. No es que me guste demasiado la novela policiaca, pero ese aspecto de Mankell me llamó la atención y he leído varias novelas de la serie del inspector Wallander; sin embargo, leídas dos o tres ya se acaba la novedad.

Miguel Sanfeliu dijo...

No tenía ni idea. No conocía a Sjöwall ni a Wahlöö, hasta me ha costado escribir los nombres. Muy curioso tu post.
Por otra parte, no he leído a Mankell, pero conozco seguidores suyos que se comportan con la misma irracionalidad que los que esperan en la puerta de la librería la aparición de un nuevo libro de Harry Potter. En serio.
Un saludo.

Francisco Ortiz dijo...

Mankell es excesivo, frío, pero interesante y muy necesario: los temas que trata - aunque a veces no llegue al fondo - son los de un autor comprometido social y políticamente, como él mismo reconoce. Dale otra oportunidad.

mireias32 dijo...

Descubrí a Mankell hace ya varios años pero, por alguna razón dejé de leer sus novelas. Hace unos meses, por cuestiones de trabajo, tuve que reseñar uno de sus últimos libros "Antes de que hiele" y he de reconocer que volví a disfrutar de su narrativa:)

sfer dijo...

Probar alguna de su serie "La historia de Joel", novela juvenil. La primera, "El perro que corría hacia una estrella", que es la que yo he leído, es una delicia. Tengo apuntadas las cuatro siguientes (creo que la serie está completa así, como tetralogia) para cuando vuelva a caer en un ciclo de novela juvenil.